Dimes y diretes, cambios de bando y transfuguismo: el pan de cada día de nuestro "prestigioso" Parlamento. La última elección de la nueva Mesa Directiva del Congreso nos trajo esto. Intereses personales y económicos definitivamente tuvieron que ver en estas camaleónicas conversiones.
La nueva Mesa del Legislativo tiene a Javier Velásquez Quesquén de la Alianza Popular Revolucionaria Americana (APRA) como presidente, a Alejandro Aguinaga del Grupo Parlamentario Fujimorista como primer vicepresidente, a Álvaro Gutiérrez de Unión por el Perú (UPP) como segundo vicepresidente, y a Fabiola Morales de Solidaridad Nacional como tercera vicepresidenta. ¡Qué bonita familia! Y como buenos amigos y colegas que son tienen que ayudarse entre ellos y hacerse favores.
Por tercer año consecutivo, el mismo tiempo que tiene el gobierno aprista de Alan García, el Congreso tiene un presidente del oficialismo. Velásquez Quesquén remplaza a Luis Gonzales Posada y Mercedes Cabanillas en el sillón del Parlamento. De esta manera el APRA busca tener el control del primer poder del Estado. Para eso concerta con algunos miembros de otros partidos para que los apoyen en las elecciones a cambio de ciertos favores. Podemos observar esto en la persona de Alejandro Aguinaga, representante del fujimorismo en esa directiva. Justamente el Grupo Parlamentario Fujimorista apoyó abierta y públicamente la candidatura de Velásquez Quesquén a la presidencia del Congreso. Gracias a esos votos pudo ganar el candidato oficialista. Unos días después de la elección de la nueva Mesa se conoció el cambio del régimen carcelario del extraditado ex presidente y dictador Alberto Fujimori. ¿Coincidencia? ¿Acaso los fujimoristas han pactado con el gobierno para que se le brinde comodidades al japonés asesino y después indultarlo? Corran las apuestas.
El segundo vicepresidente del Congreso, Álvaro Gutiérrez, tiene problemas legales por haber retirado ilegalmente un bebé de dos meses de nacido de un albergue del Estado y mantenerlo retenido durante 45 días. ¿Otro favorcito a la vista? ¿Acaso hay un negociado de por medio entre Gutiérrez y el APRA para ayudarlo a solucionar su problema? Gutiérrez pertenecía a UPP, uno de los partidos llamados a ser fuerte oposición al gobierno. Pero ahora se ofrece con lacito y todo a los tentáculos apristas a cambio que lo apoyen en este embrollo legal en el que está metido. Este acto inmoral provocó en los últimos días las renuncias de Gloria Ramos, Washington Zeballos y Rosa Venegas - candidata a la tercera vicepresidencia por la lista de oposición presidida por Víctor Andrés García Belaúnde - a la bancada de UPP por diferencias y no estar de acuerdo con algunos miembros de ese partido que pasaron a apoyar al oficialismo.
En el transcurso de la semana, Fabiola Morales, la tercera vicepresidenta del Congreso, hizo noticia al unirse con otros congresistas para formar una nueva bancada: Grupo Parlamentario Unión Nacional, constituida por los partidos Renovación, Restauración Nacional y Solidaridad Nacional, al cual Morales pertenece. Recordemos que Solidaridad Nacional, partido cuyo líder es el actual alcalde de Lima, Luis Castañeda Lossio, formaba parte junto con Renovación y el Partido Popular Cristiano (PPC) de la alianza Unidad Nacional que lanzó como candidata a la presidencia en el 2006 a Lourdes Flores Nano. Diferencias dentro de esta alianza, que hoy nos enteramos no estaba bien constituida, nos llevan a su inminente disolución, ya que por un lado Solidaridad Nacional, con su líder Castañeda, y Renovación, partido del actual ministro de la Producción, Rafael Rey, simpatizan abiertamente con el gobierno, caso contrario al PPC, cuya actual lideresa Lourdes Flores se ha mantenido como oposición. En ese contexto, uno de los dirigentes históricos del PPC y actual congresista, Javier Bedoya, afirmó en una conferencia de prensa que en el 2011 Solidaridad Nacional va a estar más cerca del APRA y que no le sorprendería que estos dos partidos se conviertan en aliados para las próximas elecciones presidenciales o, en todo caso, se prepare el camino desde ahora para que el actual alcalde de la ciudad capital sea lanzado como candidato.
Esto es lo que ha logrado el actual régimen: destruir la oposición, minimizarla hasta tal punto que sea casi invisible. Esta es la política reaccionaria que ha aplicado este gobierno desde que tomó el poder, facilitada por algunos malos elementos que traicionan los principios básicos de su partido para dejarse seducir por el poder.
Así estan las cosas en nuestro "bienquisto" Congreso. Cambios de bando es el menú de todos los días... ¿Otorongo no come otorongo?
