viernes, 6 de noviembre de 2009

¿Las ideologías en crisis?

Francis Fukuyama, filósofo estadounidense de origen japonés, sostiene la teoría del “fin de la historia” en su libro El fin de la historia y el último hombre. Este “fin de la historia” significa el fin de las guerras y las revoluciones sangrientas. Los hombres satisfacen sus necesidades a través de la actividad económica sin tener que arriesgar sus vidas en ese tipo de batallas, que los procesos de cambio y evolución del mundo llegaron a su fin y que el orden establecido que nos rige en la actualidad es el que va a terminar imperando en todos los aspectos de la vida humana. Toma como base la caída del muro de Berlín en 1989, que significó el fin de la Guerra Fría y un golpe duro para el comunismo, y afirma que la única opción viable es la democracia liberal tanto en lo económico como en lo político. O sea, las ideologías ya no son necesarias y han sido sustituidas por la economía, más exactamente la de libre mercado. ¿Fukuyama tiene razón? ¿Estamos viviendo el “fin de la historia”? ¿Acaso en estos tiempos modernos la natural y biológica evolución de la humanidad se va a quedar estancada? ¿Los historiadores ya no van a tener nada que estudiar desde la caída del muro?


Para muchos esta es una de las manifestaciones de la crisis de las ideologías en la actualidad, más precisamente a partir de la década de los 90. Y este teorema se refuerza con todo el apogeo en la cresta de la ola de las tecnologías de la información, el Internet, la comunicación vía satélite; que definitivamente marcan una nueva pauta en el desarrollo del mundo. Ahora han aparecido grupos más pequeños que cada vez entran con más fuerza en el orden social: feministas, movimientos de homosexuales, ecologistas, naturalistas, ONG, etc.; cosa que no preveían los grandes intelectuales de siglos pasados, fundadores de las ideologías más relevantes de la historia del mundo.


En el Perú se observa casi la misma situación con las ideologías. El último proceso electoral del año 2006, nos mostró una clara fragmentación en el país. La gran capital y el norte industrializado apoyaba al que aseguraba – formando alianzas con las grandes empresas nacionales y extranjeras como vemos actualmente – la inversión, el sur pobre e históricamente abandonado apoyaba la figura que sumergió como consecuencia de estas necesidades y que prometía una mejor calidad de vida y la recuperación del sitial histórico que siempre ocuparon. Pero si nos ponemos a analizar, el peruano carece de una cultura electoral y sólo se inclina por el candidato más carismático, el que aparece con más frecuencia en los medios y el que protagoniza los más sonados escándalos. En eso se han convertido los procesos eleccionarios en el Perú: un en un circo donde los payasos se acusan y las pulgas están atentas para buscar donde prenderse. Los procesos son ahora personalistas: no priorizan las propuestas, sino al candidato y sus antecedentes. Esto contribuye con la crisis de las ideologías en el Perú, además de otros complejos procesos históricos.


Definitivamente, la izquierda ha sido la más afectada por este problema. La aparición de grupos terroristas como Sendero Luminoso y el MRTA, desprestigiaron por completo a la izquierda y ya no tiene el mismo poder de influencia de antes. Todas las consecuencias que de la guerra interna iniciada por estos grupos fundamentalistas dogmáticos – que tergiversaron los principios de la izquierda – dejó huellas imborrables en nuestra sociedad. Por lo tanto, a la izquierda le espera un gran reto de aquí en adelante: interiorizarse, restructurarse, corregir también definitivamente algunos preceptos que demostraron no dar resultado por su dureza y rigidez, y empezar con un trabajo de hormiga desde sus propias bases, una labor de concientización social incansable para volver a recuperar su fuerza y presencia necesaria para todo el mundo. Claro está que la izquierda históricamente ha sufrido oposiciones salvajemente fuertes, sino veamos cómo quedó estructurado geopolíticamente el mundo después de la caída del muro de Berlín y nos daremos cuenta quienes son y han querido ser los verdaderos amos del mundo. La oligarquía y los grupos de poder nunca han querido perder su posición y llevan a cabo campañas mediáticas para preservar el delirio de Fukuyama: el “fin de la historia” y el pensamiento único como guía de desarrollo. Desde mi humilde punto de vista, no hay otra ideología en el mundo que tenga un diagnóstico tan acertado de la sociedad y propuestas tan coherentes como el socialismo. Por eso es necesario en toda sociedad, y mucho más en el contexto actual, con toda la brecha que genera la globalización y las desigualdades que cada vez más son inherentes al capitalismo.

jueves, 5 de noviembre de 2009

El caso Malpartida

El Perú en el que Sendero juntaba la pólvora de las minas y la hacía reventar en coches o sobre cadáveres, no era precisamente un país que Montesquieu hubiese saludado como ejemplo.

No era un país: era la anarquía que aspiraba llegar al terror, era el terror que quería la anarquía. Era una hemorragia y una sucesión de difuntos.


Y en ese país espantoso, muchos sobrevivieron fingiendo que acataban las órdenes de la mula, doblemente estéril, del senderismo. La otra alternativa era oponerse y morir. O colaborar con el enemigo y morir con un letrero de soplón sobre el pecho.


Ese fue el caso, según todos los datos que se pueden tener a la mano, de la parlamentaria andina Elsa Malpartida.


¿Tiene algún sentido sacar de las vejeces judiciales este asunto?


Sólo lo tendría si se demostrara que la Malpartida ha vuelto a “obedecer” a lo que queda de Sendero –ese muñón llamado Camarada José, maoísta que no terminó de leer “Coquito”-.


O si se pudiera probar que la Malpartida, al simular que acataba a las hordas senderistas, participó en algún homicidio o en algún atentado.


Si nada de eso se puede ni decir ni comprobar, la única razón para sacar de las secretarías este asunto es continuar con la evidente campaña que, desde diversos sectores, se ha emprendido en contra del Partido Nacionalista.


Pero esa independencia me da cierta autoridad como para decir que, en el caso de Elsa Malpartida, el huaqueo periodístico en cuestión parece proceder del Apra y de los servicios de inteligencia cercanos a cierta vicepresidencia.


La apuesta es alta: si se logra meter en la cabeza de buena parte del electorado la idea de que Sendero ha infiltrado al humalismo, la derecha se habrá librado de su más serio enemigo y podrá dedicarse a uniformar y pasteurizar el resto de la campaña electoral.


Porque aquí de lo que se trata es de que ningún candidato cuestione “el sistema”, esa cuchipanda de sacro mercado, cholo barato, prensa alquilada y reprimarización total de la economía.


Ese escenario, que algunos llaman “el modelo”, no puede desmontarse. Puede cambiar el elenco, puede el director ser sustituido, pueden las candilejas encenderse con otros colores, pero lo que no puede cambiar es la obra ni el teatro ni la tramoya.


Y en ese sentido, sólo Humala es, por ahora, la nube gris que nubla su camino. Y a Humala hay que darle duro y como sea, como en el 2006.

El problema es que este Thriller selvático se presenta justo en el momento en que Canáan está en Lima, los petroaudios amenazan y las revelaciones sobre el maridaje García-BusinessTrack tienen muy nervioso al califato entero de Alí Babá Kurí.

O sea que estamos ante una descarada bomba de humo.

domingo, 27 de septiembre de 2009

De Soto y García, la misma sintonía

Después de larga ausencia, reaparece Hernando de Soto (HdS) con el documental “El misterio del capital de los indígenas amazónicos” (www.ild.org.pe). Como el norteamericano Al Gore y su documental “Una verdad incómoda”, sobre el calentamiento de la tierra, HdS quiere mostrar su preocupación por la rebelión de Bagua y dice lo que piensa y cree en abierta oposición al “señor Pizango, mal asesorado”, según sus propias palabras. Alberto Pizango es el dirigente de la Asociación Interétnica para el Desarrollo de la Selva Peruana, Aidesep, exiliado en Nicaragua, desde junio pasado.

Todas las técnicas mediáticas han sido bien utilizadas por el equipo productor para volver una vez más sobre la tesis No hay capital sin propiedad, ni desarrollo (capitalista) sin propiedad, defendida por HdS en sus libros “El otro sendero” (1989) y “El Milagro del capital” (2000).

Cuenta HdS que varios equipos de investigación de su “Instituto Libertad y Democracia” recorrieron, en tres meses, el 70 por ciento de la Amazonía peruana, para preguntar cuántos y qué clase de títulos tienen los amazónicos, y, además, qué pueden hacer con esos títulos. Entre los hallazgos de esos equipos destacan: 1. Los títulos son de propiedad colectiva, no hay ningún título individual formalmente válido. 2. Esos títulos “no sirven para nada”. 3. Los indígenas amazónicos ya están en contacto con el mercado, y, 4. Los indígenas no viven en un paraíso colectivista porque hay muchos que ya tienen pequeños negocios propios. Se trata de un parto de los montes. Desde la ley de Comunidades nativas de 1974, los títulos de propiedad son entregados a las comunidades, no a los comuneros como personas.

No era necesario hacer costosos viajes para conocer esos datos simples de la realidad. Las monografías de los estudiantes de antropología en los últimos cincuenta años dan cuenta de la inserción de los nativos amazónicos en el mercado desde la aparición en los ríos de los primeros “regatones”.

En los estudios de primer nivel académico como el libro “Amazonía: economía indígena y mercado: desafíos del desarrollo autónomo”, se encuentra un exhaustivo examen de la coexistencia de la economía indígena fundada en el principio de la reciprocidad, y la economía de mercado. También se analizan los conflictos y la complementariedad entre ambas. El texto tiene una propuesta precisa para un desarrollo autónomo en convivencia con el mercado, prescindiendo del valor capitalista de la acumulación de riqueza individual a cualquier precio. En tres meses nadie podría hacer un trabajo igual. Los equipos de HdS y él mismo tienen mucho que aprender. Si me permiten el atrevimiento, recomiendo una visita al Instituto del Bien Común (www.ibc.peru.org) para encontrar ese y muchísimos otros libros y artículos sobre la Amazonía.

Sus enviados especiales buscaron a nativos y nativas que sólo dicen lo que HdS quiere oír: sin propiedad no hay capital, sin capital no hay desarrollo y el desarrollo sólo puede ser capitalista. Hubiera sido muy importante escuchar las voces de los dirigentes de Aidesep, del propio Alberto Pizango, y de especialistas en la Amazonía como Pedro García Hierro, Alberto Chirif, Richard Chase Smith, Margarita Benavides, Frederica Barclay, Lucy Trapnell, Roger Rumrill, entre otros y otras. Incluirles, habría significado entrar en un debate en serio. El documental incluye a dos indígenas canadienses invitados para decir que los indígenas pueden volverse ricos sin renunciar a sus culturas y valores, sin tocar el tema de los contextos históricos y nacionales tan diferentes.

Hubiera sido muy importante que HdS y sus anónimos investigadores preguntasen por la noción que los pueblos indígenas tienen del territorio, más allá de la tierra con o sin un título de propiedad, y leyesen algo de la enorme bibliografía existente sobre el tema. Si lo hubieran hecho habrían sabido que el territorio es un espacio vasto, ancho y abierto, en el que se desarrollan las culturas de los pueblos indígenas; que los ríos, las restingas, los bosques, las cochas, las quebradas, los seres humanos y todos los animales forman parte de él, del mismo modo que todas sus creencias. El territorio es en primera y en última instancia una madre y todo lo que esa noción implica para su manejo. Si los indígenas son hijos de esa madre le deben el mayor de los respetos y se sirven de ella gracias al principio de reciprocidad para ofrecer a todas y cada una de las unidades domésticas los medios para vivir. No es posible excluir a unas para beneficiar a otras.

En este punto se encuentra la diferencia específica con la organización capitalista del espacio y la sociedad que fomenta la acumulación de la riqueza individual, en beneficio de unos y sacrificando a los otros. Para HdS, como para todos los capitalistas, el territorio es una extensión de tierra cuyo valor depende de un título de propiedad, y punto.

HdS dice que los títulos individuales de propiedad de la tierra se convierten en capital cuando son refrendados por acuerdos internacionales que garantizan las inversiones. Recomienda a los nativos que consigan títulos individuales al margen de la propiedad colectiva de sus comunidades. Sólo así, sostiene, podrían aprovechar la riqueza que hay en sus tierras. Pero no dice una palabra sobre las 1,228 concesiones forestales con 7’802,660 hectáreas y los 81 lotes de hidrocarburos en 56’131,862 hectáreas, ya entregados a empresas multinacionales y nacionales, y/o personas individuales, que representan el 10.0 % y el 72 % del territorio amazónico peruano, respectivamente. (Ver el mapa de Distribución del territorio Amazónico, elaborado por el Instituto del Bien Común, Lima 2009). ¿Qué queda para las comunidades nativas? Lo ideal sería que éstas se asociaran a empresas para explotar esos recursos, pero el propio De Soto dice que el título colectivo no vale para nada y no sabemos de empresas dispuestas a asociarse con comunidades nativas.

HdS se presenta como defensor de una propuesta moderna y pacifista en frontal oposición a Alberto Pizango, quien es mencionado como el malo de la película y supuestamente defensor de una propuesta arcaica y violentista. La ecuación título de propiedad-capital-desarrollo-desarrollo capitalista usada por HdS es la misma del razonamiento de Alan García en sus artículos sobre el Perro del hortelano, que provocaron la rebelión amazónica de agosto de 2008 y junio de 2009. Ninguno cita al otro, pero ambos están en la misma orilla. No resulta difícil prever lo que podría venir después. Veinte años atrás HdS ofreció su candidatura presidencial a los partidos políticos, sin éxito alguno.

jueves, 3 de septiembre de 2009

¿Por qué no te callas?

Estamos aprendiendo, a un costo muy alto para nuestra sociedad, que los bloqueos de carreteras, la toma de aeropuertos, la paralización de vías férreas, la quema de llantas y los enfrentamientos callejeros nos afectan a todos porque ahuyentan al turista, encarecen los productos básicos al no permitir un adecuado abastecimiento de los mercadillos locales, frenan la producción local, crean inseguridad ciudadana y aumentan el riesgo-país.
No obstante los altos costos para nuestra sociedad, parece que esas formas de interrumpir el libre tránsito y la vida en sociedad son la única manera en que distintos grupos de la población pueden hacer valer su voz, ser oídos y participar.
¿Se ha preguntado qué le queda al peruano que siente que sus autoridades le engañan y no cumplen lo que le prometieron? ¿Qué harías si no te oyen, si planteas alternativas y las desechan sin mayor trámite, si solicitas audiencia o te quejas y te pelotean, si pides que se ejecuten los acuerdos firmados y se ríen en tu cara, si explicas que tu producción o tu comunidad están en riesgo y te ignoran?
La inercia y la inacción de nuestro sistema preventivo estatal conducen a la protesta y la rabia acumulada a la violencia. Y si la autoridad reacciona mal, el uso de la fuerza desata la espiral de la confrontación radical.
Por eso es tan importante, especialmente en un país tan diverso como el nuestro, garantizar la libertad de expresión y el derecho de opinión de todos y cada uno de nosotros. Permitir que la gente se exprese libremente, que pueda compartir su parecer y decir lo que desea — sin difamar o calumniar por cierto. En el Perú, como en el resto del mundo civilizado, no hay delito de opinión porque poder plantar ideas y discutirlas es el mejor antídoto contra la rebelión.
No hay nada más poderoso que una buena idea y nada más nocivo para una sociedad que buscar acallarla con la fuerza.
En una democracia, las ideas se defienden con la fuerza de la razón y el arte de la persuasión.
Si creemos en la igualdad y libertad como condición esencial de nuestra democracia, cuidemos que no llegue a nuestra sociedad la moda de ciertos gobernantes de la región de silenciar medios de comunicación y voces discordantes.
Por el contrario, si queremos garantizar el libre tránsito y la paz social, no debemos permitir que silencien a quienes tienen una voz distinta.

viernes, 28 de agosto de 2009

Una clase en la Universidad Indígena Bolivariana

"¿Qué fue lo que trajo la invasión europea y colonial?", pregunta el profesor del curso "Cosmovisión Andina", David Quispe. "La explotación y el sistema capitalista", responden un grupo de estudiantes entusiasmados.
"¿Cómo se determinaban las condiciones sociales en la época de la colonia?, pregunta el profesor una vez más. "¡Por la raza!", responden casi al unísono los mismos estudiantes.
Bienvenidos a una clase en la recientemente inaugurada Universidad Indígena Boliviana "Tupac Katari", a los pies del imponente nevado Illampu, en el altiplano boliviano. Aquí 166 alumnos comparten una agitada vida universitaria cómo alumnos internados de lunes a viernes.
"Acá los jóvenes indígenas están muy acostumbrados al silencio. Les llegó el momento de hablar", afirma el profesor Quispe en un edificio que en 1931 albergaba la primera escuela indígena del altiplano boliviano.
La zona de Warisata ha sido históricamente un bastión mítico en la defensa del orgullo y de los derechos indígenas.
Fue desde esta zona, muy cercana a las orillas del Lago Titicaca -rodeado de pobreza, humildes casas de adobe, llamas y mujeres indígenas con bombines, trenzas y polleras de pliegos- desde donde partieron las milicias indígenas hacia La Paz durante la revolución de 1952.
Ese levantamiento confirió por primera vez en la historia del país algunos derechos a la mayoría indígena, como el voto.
Cuenta la leyenda que es aquí donde descansa -después de haber sido descuartizado- el brazo izquierdo del líder indígena Túpac Katari, quien se rebeló contra los españoles y sus aliados mestizos a finales del siglo XVIII, sitiando la ciudad de La Paz.
En busca del conocimiento
Luego de siglos de sumisión, la llegada a la presidencia del primer líder indígena, Evo Morales, ha despertado una fuerte reivindicación de los movimientos, tradiciones y culturas indígenas en todo Bolivia.
Con esta idea de fondo, Morales decretó recientemente la creación de las "Universidades Indígenas", un proyecto que prevé recoger los conocimientos, saberes y competencias desarrolladas por los pueblos y naciones indígenas mayoritarias en Bolivia.
"Desde hace muchos años la demanda de los pueblos indígenas era la mayor democratización de las oportunidades de acceso a la educación superior de un sector históricamente negado", afirma orgulloso el rector de la casa de estudios, el sociólogo aymara Benecio Quispe.
Mientras, por los pasillos suena la música andina que los estudiantes tocan durante el recreo.
"El señor presidente crea esta universidad indígena para que se puedan recoger los saberes, los conocimientos y las tecnologías de los pueblos indígenas, sin que eso implique la negación de los conocimientos que vienen de Occidente", explica Quispe.
Y agrega que "se intenta buscar una complementariedad entre los conocimientos que vienen de Europa o Estados Unidos con los conocimientos que se producen en los pueblos indígenas".
Es así como ahora en Bolivia se plantea una forma diferente de educación universitaria basada en tres pilares que, según el Ministerio de Educación, son "educación descolonizadora, productiva y comunitaria" pero no "etnocéntrica".
En este contexto, las carreras que se han establecido están fundamentalmente ligadas al área productiva rural. Son cuatro ingenierías: agronómica, veterinaria y zootecnia, textiles e industria de alimentos.
"Las carreras creadas en las universidades indígenas responden fundamentalmente a las necesidades de fortalecimiento económico y productivo de cada una de las regiones; tienen un contenido social bastante fuerte", le explicó a BBC Mundo Diego Pari, viceministro de Educación Superior e impulsor de este proyecto.
Para formar mejor a los futuros profesionales las clases se dan en tres idiomas: alguno de los idiomas nativos, castellano e inglés. Algunos convenios de intercambio con universidades en Italia, España y algunos países de América Latina ya están sobre la mesa.
Orgullo indígena
En esta primera selección un total de 480 alumnos han empezado en agosto sus estudios en tres universidades indígenas a lo largo del país: la Aymara "Túpac Katari", la Quechua "Casimiro Huanca" y la Guaraní "Apiaguaiki Tupa".
Todos ellos han sido seleccionados por los líderes de sus comunidades, como es el caso de Celso Anaya: "Elegí esta universidad porque tiene principios fundamentales que son diferentes a los de las universidades existentes en Bolivia.
"Esta es una universidad indígena, donde se debe llevar más lo práctico que lo teórico", agrega.
El objetivo de estas universidades es que los estudiantes vuelvan a sus comunidades una vez concluida su formación y apliquen allí los conocimientos adquiridos para mejorar el rendimiento de su región.
La mitad del tiempo lectivo se dedica a la práctica y la tesis debe ser la creación de un proyecto en su comunidad.
"Me siento orgulloso de poder venir a una universidad indígena, mis padres son gente del campo y yo soy de sangre aymara, por eso me siento orgulloso ... Para mí esto fue una gran oportunidad, lo que yo buscaba está aquí", dice Anaya, mientras luce orgulloso una bufanda de alpaca con los colores de la bandera indígena o whipala.
Para Anaya, como para muchos de ellos, la educación universitaria es mucho más que la simple realización profesional. "Aquí el compromiso es con nuestro pueblo, con nuestra gente y así ayudar a nuestro país".

sábado, 18 de julio de 2009

El dia que Alan Garcia paralizó el Perú‏

Un 15 de julio del 2009, a 13 días de celebrarse un aniversario más de la independencia del Perú de los Españoles, sin querer y por temor a su propia realidad, el Gobierno Peruano decreta el adelanto de las vacaciones de los escolares y la negativa a toda movilización masiva como procesiones, corsos y desfiles.
La gripe del chancho ha sido el pretexto más inocente para darle gusto a la crisis internacional e inmovilizar a nuestro país so pretexto del contagio. Algo que justifica un accionar temeroso, lleno de incertidumbre y polillas cerebrales, como si encerrándose en casa se va a salvar del contagio.
El Perú ya esta contagiado de la crisis internacional, y es sabido que ante un peligro inminente el quedarse quieto puede ser causante de la muerte. Así que no creo que sea buena idea el inmovilizar el país a estas alturas.
No justifique la gripe AH1N1 para camuflar el verdadero sentido de acatar medias internacionales por la crisis económica mundial. En lugar de atemorizar a la gente, aliéntenla a seguir adelante. En una guerra es como quedarse quieto para recibir un balazo, cuando el avanzar o atacar ordenadamente puede salvarnos de la derrota.
Alienten y motiven a la gente señores del gobierno, eso salvará al país, que la gente participe en campañas públicas de vacunación. Destinen fondos para esas campañas en lugar de guardar la plata bajo la silla. Sean más creativos y conduzcan a la población a la actividad en lugar de la pasividad. Coloquen una carpa de campaña en cada evento público, esto puede ser una norma que obligue a quienes organicen un evento.
Así como salio la idea de promocionar el consumo de papa para calmar el conflicto de Apurímac, así se debe promocionar la curación de la gripe en la vía pública para calmar el conflicto social por la gripe y no paralizar económicamente al país, porque todos dejan de vender y por lo tanto nadie pagará sus deudas por la falta de consumo.
Acuérdese de esto señor presidente.

viernes, 17 de julio de 2009

Micheletti vinculado al cártel de Cali, en una lista de narcos del ministerio de la Defensa

El nombre del cabecilla golpista hondureño Roberto Micheletti aparece en una larga lista de narcotraficantes redactada, en una fecha no precisada, por un alto oficial del Ministerio de la Defensa y Seguridad Pública de Honduras que lo relaciona con el Cartel de Cali, la red colombiana de narcotráfico.
El documento firmado por el Coronel de infantería René Adalberto Paz Alfaro y llevando el membrete del ministerio, señala en el número SN-FF. AA. 060, a ROBERTO MICHELLETI BAIN – con el error de ortógrafo en Micheletti – con la “CONEXIÓN” Cartel de Cali y bajo la mención “LUGAR” la palabra “Yoro”.
Las notas biográficas de Micheletti precisan que empezó su carrera política en los años 80, cuando ocupaba el cargo de presidente del Consejo Local en Yoro donde siempre se hizo elegir de diputado al Congreso Nacional.
Hijo de un ciudadano italiano, Umberto Micheletti y de Donatella Bain, el actual usurpador de la presidencia hondureña nació el 13 de agosto de 1948 en el municipio de El Progreso (Yoro).
Estudio comercio en Estados Unidos para dedicarse luego a su negocio, la Empresa de Transporte TUTSA, en su municipio natal.
La aparición del nombre de Micheletti en tal lista de narcotraficantes no deja duda sobre la presencia de su nombre en los ficheros de la DEA, la agencia norteamericana antidroga.
Sin embargo, nada ha filtrado al respeto de fuente norteamericana, hasta ahora.
Llama la atención que, hace unos días, un grupo de congresistas norteamericanos de extrema derecha encabezados por los representantes de la Florida, Mario y Lincoln Díaz-Balart, intentaron ensuciar el nombre del presidente constitucional Manuel Zelaya al solicitar del presidente Barack Obama que investigue su supuesta “vinculación con el narcotráfico”, a través de la DEA. Obama ni constestó.
Los Díaz-Balart tienen un viejo expediente de relaciones turbias con los círculos colombianos afiliados al narcotráfico.
Por otro lado, entrevistado por Radio Pacífica este 10 de julio, el dirigente por los derechos humanos en Honduras Andrés Pavón afirmó que el general Vázquez Velázquez, jefe del Estado Mayor hondureño, tiene conocidos lazos con el narcotráfico.
“Él es un hombre de la comunidad de inteligencia de América Latina, cercana a las estructuras de la DEA y la CIA”, explicó en una conversación telefónica con el periodista Fernando Velázquez, reportada por Radio Mundial de Venezuela.
Pavón agregó que tiene “evidencias que las misma embajada de Estados Unidos, a través de la DEA, ha sido cómplice para operaciones de narcotráfico”.






jueves, 16 de julio de 2009

Colombia: polémica por presencia de militares de EE.UU.

  • Gobierno colombiano negó que las negociaciones con EE.UU. lleven a una base militar como la que será desmontada en Ecuador

Los gobiernos de Colombia y Estados Unidos están cerca de firmar un acuerdo que pemitirá a militares estadounidenses operar en al menos tres bases colombianas.
Esto se logra después de que Ecuador se negara a renovar el permiso a militares estadounidenses a utilizar la base aérea de Manta para operativos antinarcóticos. El acuerdo vence en noviembre del 2009, aunque se conoció que los operativos finalizarán el 17 de julio.
Desde la entrega del Canal de Panamá, la base de Manta se había convertido en el principal centro de operaciones estadounidenses en la región. Sin embargo, el gobierno colombiano negó este miércoles que las actuales negociaciones con EE.UU. busquen el establecimiento en el país andino de una base militar como la que será desmontada en Ecuador.
El posible acuerdo ha despertado fuertes críticas entre la oposición, que teme que se afecten las relaciones con países vecinos.


"No es otra Manta"
Funcionarios de la cancillería colombiana le dijeron a BBC Mundo que, a diferencia de Manta, en las instalaciones militares de EE.UU. que se establezcan en suelo colombiano, "Colombia tendrá plena soberanía".
Pero otros expertos consultados por BBC Mundo, como el profesor Francisco Leal Buitrago de la Universidad de los Andes, son críticos y advierten sobre las consecuencias que un acuerdo de esa naturaleza puede tener sobre las relaciones de Colombia con países vecinos como Ecuador y Venezuela.
El comandante de las Fuerzas Militares y ministro interino de Defensa, General Fredy Padilla, dijo que el acuerdo - que aún no se ha firmado - no permite que las tropas de EE.UU. lancen ataques o hagan operaciones militares en terceros países.
Y el canciller, Jaime Bermúdez, precisó que "no se trata de una base militar de Estados Unidos ni de un acuerdo de defensa mutua".
Según Bermúdez, Colombia no permitirá el tránsito de tropas extranjeras por esas instalaciones.
El número máximo de personal estadounidense autorizado para operar en Colombia es de 800 militares y 600 contratistas.


Cooperación bilateral
Se trata de "un acuerdo de cooperación bilateral para fortalecer la lucha contra el narcotráfico, el terrorismo y otros delitos de carácter transnacional", explicó Bermúdez durante una audiencia pública en la que, además de Padilla, también participó su colega de Interior y Justicia, Fabio Valencia.
Padilla reveló que serán los comandantes colombianos los que estén a cargo de las cinco instalaciones militares donde se prevé que haya militares y equipos de Estados Unidos.
Según el jefe de las fuerzas militares, este país necesita avanzar en temas como inteligencia en tiempo real y mejorar la capacidad operativa de sus tropas en el combate contra los narcotraficantes y los grupos armados ilegales.
Padilla indicó que las negociaciones no incluyen el aumento del cupo de 800 militares y 600 contratistas civiles de EE.UU. que, a raíz del Plan Colombia, pueden estar actualmente en el país. Se supo que el personal que hay ahora en el país es mucho menor,
Entra tanto, el canciller declaró que en la medida en que Colombia logre "acabar con el narcotráfico y el terrorismo, vamos a beneficiar a todos".
Y, sin aludir a Ecuador, añadió: "Algunos países que se quejan de lo que ellos llaman el conflicto en Colombia se van a ver directamente beneficiados, si logramos doblegar el narcotráfico y el terrorismo".


Críticas
Pero el profesor Francisco Leal Buitrago no comparte ese optimismo.
"Todo hace parte de la sumisión de Colombia a los gringos, máxime ahora luego de las 'embarradas' de Álvaro Uribe con la candidatura de Barack Obama, en el culto al gobierno de (George W.) Bush y a los republicanos, y la obsesión presidencial con el Tratado de Libre Comercio, TLC", declaró Leal a BBC Mundo.
"Este asunto es grave frente a la región, en particular por el problema con Ecuador y la política de Hugo Chávez, máxime teniendo en cuenta el fracaso de la política prohibicionista gringa contra las drogas y la condescendencia oficial del país", expresó Leal.
Otro experto, el estadounidense Adam Isacson, director de programas del Centro para Política Internacional con sede en Washington, quien también habló con BBC Mundo, cree que, a diferencia de la base de Manta, "Colombia podría tener un poco más de control sobre el ingreso y la movilización de personal estadounidense y quizás de los tipos de aeronaves y frecuencias".


Pacto reproducido
No obstante, los ministros que participaron en la audiencia reconocieron que los delitos cometidos por los estadounidenses en Colombia seguirán siendo juzgados por la justicia de EE.UU.
Leal considera que, en ese sentido, se reproduce lo que ya está pactado dentro del Plan Colombia, que empezó a ejecutarse en el año 2000, y que ha convertido a este país en uno de los principales destinatarios de la ayuda militar de Washington en el mundo.
"El problema es viejo y se acentuó con el Plan Colombia, comenzando porque la embajada gringa es una de las más grandes del mundo (entre las 5 primeras), muchos de cuyos funcionarios son militares, con inmunidad sobre fechorías que cometan en Colombia. Además, los 'contratistas', que son mercenarios, son un lastre que permite a los oficiales gringos 'lavarse las manos'", declaró el profesor.
De momento se desconoce cuándo será firmado el acuerdo militar entre Colombia y EE.UU.

domingo, 12 de julio de 2009

Señor Obama, su responsabilidad es rectificar la injusticia contra los Cinco

Palabras del abogado José Pertierra en la presentación este jueves 9 de julio, en Washington, de la exposición de pinturas de Antonio Guerrero Rodríguez, uno de los Cinco cubanos prisioneros en los Estados Unidos por luchar contra el terrorismo organizado contra Cuba desde Miami. Tony cumple una sentencia de cadena perpetua más 10 años por crímenes que no cometió, y que un jurado prejuiciado imputó sin prueba alguna.

El día que el tribunal lo sentenció a cadena perpetua más 10 años en una celda de máxima seguridad, Antonio Guerrero le explicó a la Jueza Lenard por qué Cuba lo envió a los Estados Unidos:
Cuba, mi pequeño país, ha sido atacado, agredido y calumniado, década tras década, por una política cruel, inhumana y absurda. Una guerra verdadera, voraz y abierta de terrorismo, precursor del horror; de sabotaje, generador de ruinas; de asesinato, causante del dolor, del dolor más profundo, la muerte… ¿Dónde se han fraguado y financiado tan incesantes y despiadados actos? En su gran mayoría, en el propio territorio de los Estados Unidos de América.
Con la tarea de infiltrar a los grupos terroristas responsables por el asesinato de más de 3 400 cubanos durante las últimas cuatro décadas, Tony formaba parte del equipo de agentes que Cuba envió a Miami para acumular información. El equipo no trató de infiltrar a las agencias gubernamentales de Estados Unidos, y tampoco obtuvo ningún documento clasificado. Su único propósito era acumular las evidencias necesarias para que el FBI arrestara a los terroristas.
En junio de 1998, el FBI realizó varias reuniones secretas con oficiales del gobierno cubano en La Habana. Sin revelar como había obtenido las pruebas, Cuba compartió con el FBI 175 páginas de documentos relacionados con 31 ataques y planes terroristas que ocurrieron entre 1990 y 1998, más la ruta de los dólares (de New Jersey y Miami) que financiaron esos ataques.
Cuba también le entregó al FBI audio-cintas de 14 conversaciones comprometedoras del autor intelectual de la campaña de terror, Luis Posada Carriles, más 13 videos y audio-cintas de cómplices de Posada con detalles de los crímenes. Gracias a Tony y a su equipo en Miami, Cuba pudo compartir con el FBI los nombres, direcciones, números de teléfonos y hasta los números de chapas de los automóviles de los terroristas.
El FBI le agradeció a Cuba la evidencia y prometió investigar los crímenes. La investigación ocurrió, pero el resultado fue sorprendente. En vez de arrestar a los terroristas, el FBI utilizó la evidencia que Cuba le dio para arrestar a los Cinco.
¿Por qué?
Los Estados Unidos habían entrenado y dirigido a los terroristas de Miami, quienes eran una parte importante de la guerra encubierta contra Cuba durante la Guerra Fría. Por cincuenta años, el gobierno de los Estados Unidos los ha protegido y mimado, en vez de encarcelarlos y enjuiciarlos.
Miami es su ciudad preferida, colmada de hostilidad y prejuicios contra Cuba. No es casualidad que los terroristas gravitan hacia sus playas. Miami los ampara y los festeja, como si fuesen patriotas o héroes. Solamente en Miami podía el gobierno ganar un caso contra los Cinco.
La raison d’etre para la presencia de los Cinco en los Estados Unidos era conseguir evidencia para arrestar y procesar a Posada Carriles y su red terrorista. Èl es el autor intelectual de gran parte del terrorismo contra Cuba. Después de la caída del bloque socialista, la economía cubana se iba a pique, y se abrió al turismo en búsqueda de dinero en efectivo.
Para espantar el turismo hacia Cuba, los inescrupulosos fanáticos de Miami lanzaron una campaña de terror contra la Isla. Hicieron explotar bombas en los más lujosos hoteles y restaurantes de La Habana: en el Hotel Nacional, el Meliá Cohíba, La Bodeguita del Medio, el Chateau Miramar, el Tropicana, y otros.
El 4 de septiembre de 1997, una de esas bombas mató a un joven italiano llamado Fabio Di Celmo en el Hotel Copacabana en La Habana. Una esquirla de un cenicero de vidrio le cortó la arteria yugular. La sangre brotó rápidamente de la parte izquierda de su cuello, y murió en pocos minutos.
Un año después, Luis Posada Carriles admitió al New York Times que había sido el autor intelectual de las bombas que explotaron en La Habana. “Ese italiano”, le dijo a la corresponsal del periódico Anna Louisa Bardach, “estaba en el lugar equivocado en el momento equivocado, pero yo duermo como un bebé”.
Cuando mató a Fabio a sangre fría, Posada ya era un fugitivo de la justicia. Tenía 73 cargos de homicidio pendiente en Venezuela debido al derribo de un avión de pasajeros en 1976. El siniestro acto terrorista resultó en el asesinato de los miembros del equipo cubano de esgrima, entre otros pasajeros. Iba también una niñita guyanesa de 9 años llamada Sabrina Paul.
Sin embargo, en vez de extraditarlo a Venezuela, los Estados Unidos aún protegen a Posada y desatienden la solicitud de Venezuela.
Fabiucho, como lo llamaban sus padres, era el hijo menor de Giustino y Ora. Tenía solamente 22 años cuando fue cruelmente asesinado. Le encantaba leer y jugar fútbol. Estaba locamente enamorado de Cuba y de su pueblo. Hace dos meses conversé con Giustino Di Celmo en La Habana. El papá de Fabio tiene 90 años. En el restaurante de la capital cubana que lleva el nombre de su hijo, él me comentó que le había escrito una carta a Antonio Guerrero, a Tony, de la cual copié estas líneas:
El primer rayo de sol de los próximos días debería caer sobre la oscuridad tendida a la injusticia monstruosa del encarcelamiento de ustedes.
Giustino, estos dibujos de Antonio Guerrero son rayitos de sol que caen sobre la oscuridad tendida a la indiferencia monstruosa del gobierno de los Estados Unidos ante el sufrimiento de los Cinco. Nos toca a nosotros convertirlos en relámpagos de acción.
“La vida es vida, solo si hay valor”, dijo Tony en uno de sus preciosos poemas. Encontremos el valor para tomar las riendas de la lucha para liberar a los Cinco de la injusticia monstruosa de su encarcelamiento.
Recordemos hoy aquí, y repitamos sin descansar, que Tony vino a los Estados Unidos para impedir el crimen, no para cometerlo. Recordemos que el gobierno de los Estados Unidos ha virado la justicia al revés y confina a prisión a los héroes. Recordemos que protege a los criminales, permitiéndoles que continúen su campaña terrorista contra Cuba.
El 16 de junio, la Corte Suprema rechazó sin comentarios la solicitud de revisar las condenas de los Cinco. El caso está ahora en las manos del Presidente de los Estados Unidos. Con un plumazo, el Presidente puede resolverlo. Puede reducirles las sentencias a tiempo-cumplido, para que ellos regresen a su patria, junto a sus familias. El Artículo 2 de la Constitución de los Estados Unidos le otorga al Presidente el poder de Clemencia Ejecutiva. Ese poder no tiene limitantes.
La normalización de relaciones entre Estados Unidos y Cuba no es posible, mientras los Cinco permanezcan injustamente encarcelados y los terroristas vivan libres. Los terroristas tienen que estar presos y los antiterroristas, libres.
Desde su celda en Colorado, Tony escribió:
Como el agua, pura y clara, Corre en su arroyo serena, ha de correr la ternura, Cuando aparece una Pena. . . No hay dolor que no sea tuyo. No hay sufrir sin compartir. Se ha de tener un orgullo, Saber dar sin recibir.
Presidente Obama, nos dice que no le gusta mirar hacia el pasado, pero, Sr. Presidente, tiene usted que comprender que Posada y los otros cubanos de Miami fueron las herramientas de terror que usó su gobierno contra Cuba. Por eso, el FBI no los arrestó, y por eso arrestó a los Cinco.
Su responsabilidad es ahora rectificar esa injusticia. Su responsabilidad es poner fin a un bloqueo cuya premisa es causar la hambruna para que los cubanos se rindan, y una campaña de terror para tratar de doblegar a un pueblo honorable: esa es la sórdida historia que usted heredó de sus predecesores en la Casa Blanca.
Sr. Presidente, tiene que sanar estas heridas abiertas. Estados Unidos es la nación más poderosa en la historia de la civilización. En vez de ser la más cruel, ¿no debiese ser la más generosa, la más humana?
Sr. Presidente Obama, la Guerra Fría se acabó. Por las víctimas del terrorismo, por el sufrimiento que este ilegal e inmoral bloqueo ha causado en Cuba, por el bien de su país, por el bien del futuro, sane las heridas: acabe con el bloqueo, extradite a Posada y libere a los Cinco.

jueves, 9 de julio de 2009

Glaciares de Cordillera Blanca retroceden 27% por cambio climático en Perú

La superficie de nevados de la Cordillera Blanca en Perú retrocedió 27% por el cambio climático que afecta al mundo, según un estudio realizado por la Unidad de Glaciología y Recursos Hídricos de la Autoridad Nacional del Agua (ANA).
La cadena montañosa en el andino departamento de Ancash (a unos 400 Km al norte de Lima) contaba en 1973 con 723 km2 de glaciares, pero ahora cuenta con 527 km2 según el estudio basado en imágenes satelitales, detalló el glaciólogo Marco Zapata, director del ANA, a la agencia oficial Andina.
"Los glaciares peruanos están clasificados como tropicales y por tanto resultan sumamente sensibles a los cambios de clima y de temperatura", dijo el experto.
El especialista aseveró que en 1997 la Comisión Nacional del Ambiente realizó un inventario y dio cuenta de que hasta entonces se habían perdido 112 km2, pues registraba 611 km2. Ahora tiene 527 km2, lo que indica cuánto se ha acelerado el proceso, añadió.
En 1970 la Cordillera Blanca poseía unos 722 glaciares individualizados, pero hoy registra 755, lo que se explica en función del proceso de fragmentación que han sufrido algunos de ellos como el nevado Pastoruri, que se dividió en dos áreas y ahora es considerado una capa de hielo.
"A medida que ha retrocedido la superficie, los glaciares se subdividieron y han aparecido algunas lagunas e incrementado las dimensiones de las que ya existían", explicó Zapata en una conferencia sobre glaciares en Lima.
Según el experto, entre 1948 y 1976 los glaciares peruanos retrocedían de 8 a 9 metros por año y en la actualidad el nivel de retroceso llega a los 20 metros anuales.
Un estudio de la Unidad de Glaciología en 2007 reveló que la corona de hielo y nieve de la cumbre del nevado Pastoruri (5.240 metros de altura) disminuyó 40% entre 1995 y 2005, debido al calentamiento global.
"Estas mediciones son importantes para saber con qué reservas se cuentan y se trabaje en respuestas a la pregunta de qué pasará cuando los glaciares desaparezcan", añadió Zapata.
En 1970 Perú tenía 2.041 kilómetros cuadrados de superficie glaciar, que en 1995 disminuyó a 1.594 kilómetros cuadrados.
La Cordillera Blanca es un centro turístico visitado por numerosos montañistas extranjeros, que posee nevados de más de 6.000 metros de altitud e incluye al pico más alto de Perú, el Huascarán, con 6.768 metros de altitud.

martes, 30 de junio de 2009

A la fe de la inmensa mayoría

Con respecto al último artículo del presidente de la República publicado el domingo en el diario Expreso, la mente más brillante de este país, César Hildebrandt, publicó a modo de respuesta esta columna que ya nos tiene acostumbrados en uno de los pocos diarios que merecen mi respeto, La Primera:
"En su delirante discurso-ensayo-artículo del último domingo (“A la fe de la inmensa mayoría”, publicado esta vez en “Expreso”), el doctor Alan García dice algunas cosas que no deberían pasarse por alto:
1)“Los adversarios son los de siempre: amenazan y bloquean carreteras porque saben que son muy pocos...”
¿O sea que Yehude Simon simula negociar con esos “pocos”? ¿Y no era que los adversarios del Apra fueron SIEMPRE los oligarcas? ¿Y si son tan pocos por qué García ha derogado los decretos de urgencia que concernían a esas flagrantes minorías? García no entiende que con sus palabras desactiva a Yehude Simon, invalida las mesas de diálogo y propone, en el fondo, soluciones dictadas por la fuerza. ¿No entiende o sí lo entiende y se trata de un acto premeditado y de otra profecía sanguinaria?
2) “Esto es parte de un conflicto continental...Ahora vivimos una guerra fría en la que participan gobernantes extranjeros...Recordemos que el Perú es un centro vital para los hechos continentales. Fue necesaria la conquista del Perú para dominar Sudamérica, lo fue Ayacucho y ahora es necesario para el modelo regresivo y dictatorial que quiere dominar al Perú...”
Dejemos de lado la sencillez fronteriza, la sintaxis agujereada y el aguadito ideológico que expresan estas líneas. Vayamos al fondo del asunto. Y el fondo parece ser que García...
a) no puede admitir que ha sido la firmeza de unos grupos nativos la que lo ha derrotado; de allí su irresponsable apelación a la idea de unos gobiernos foráneos metiéndose en Bagua o en Sicuani;
b) al echar mano al recurso del “factor internacional”, García olvida que ese fue el método “nacional-fascista” de las dictaduras de derecha a las que el Apra, hoy architraicionada, se enfrentó en el pasado; olvida también que Haya de la Torre fue acusado de dirigir un “partido internacional”;
c) al señalar la batalla de Ayacucho como un episodio de “la conquista del Perú para dominar Sudamérica”, García intenta ensuciar la figura de Simón Bolívar, negar la historia y rehacer chauvinistamente la memoria colectiva de los peruanos; ¿tendremos que recordar que en Junín y Ayacucho el Perú fue “conquistado” para la libertad y que la independencia se la debemos a esa alianza de venezolanos, colombianos, chilenos y peruanos no monárquicos? Un García particularmente iletrado es el que asoma en ese párrafo. Pero, también, un García de psiquiátricas connotaciones. Porque si hay un complot de “gobernantes extranjeros”, ¿qué hace Torre Tagle que no convoca a una reunión de emergencia de la OEA? ¿Tan pobres diablos somos que asistimos a la conspiración que amenaza destruirnos y lo único que hacemos es publicar un artículo en “Expreso”?
3) “Son una minoría. ¿Cuántos se movilizan en todo el país y en todas sus marchas? Un máximo de 50,000 personas...”
García cuantifica desde la arbitrariedad y el mero gusto. ¿Qué clase de mediciones utiliza para hablar de “un máximo de 50,000 personas”? Ninguna encuesta lo respalda. Y si creyéramos en las encuestas y situáramos su popularidad en el 21 por ciento doloroso y actual, podríamos decir, con la misma soberana gana presidencial, que “ocho millones de peruanos repudian al jefe de Estado”. Además, García olvida que fueron 61,000 votos –esos sí contados uno por uno- los que le permitieron llegar a la segunda vuelta tras desplazar a Lourdes Flores. De modo que, así fueran 50,000 los que resisten la embestida conservadora de García no podríamos decir que esa cifra es desdeñable.
4) “¿Cuál es su meta? Crear un “levantamiento general de los pueblos” aprovechando la crisis mundial...¿Cuál es su estrategia? Acumular fuerzas en la primera mitad del gobierno y en la segunda precipitar la caída del sistema, elegir una Constituyente. Establecer la reelección, proceder a la estatización...”
García está viendo diablos azules psicodélicos. Con su paranoico “diagnóstico” social, unifica en un solo campo a los huambisas de Condorcanqui, a los regantes de algunas zonas de Puno, a los comuneros del Cuzco, a los pequeños ganaderos de camélidos de Huancavelica, a los dirigentes sindicales de la CGTP o del Sutep, a los ambientalistas de todos los colores y hasta a las autoridades regionales hartas del engaño centralista. La mente de García funciona en base a este delirio secuencial: llamo a todos los que se me opongan “adversarios del progreso” (que yo encarno); pongo a todos ellos en un mismo saco; digo que, precisamente, el hecho de que estén juntos demuestra que todos ellos obedecen a una conspiración internacional en marcha; no soy, entonces, responsable: soy una víctima.
5)“Su táctica es la captura de los instrumentos de decisión y comunicación...por eso (...) se multiplican en los blogs, azuzan a los comunicadores, se adueñan con violencia de la noticia, etc...”
Esto, que por sus harapos formales y de contenido podría haber suscrito cualquier Chichi, lo escribe un presidente de la República que goza de tanta luna de miel con los medios. ¿O cree que América Televisión debería ser más dócil? ¿O que Canal 5 más entregado? ¿O el 7 más sobón? ¿O el 2 más conveniente? ¿O el 9 más elusivo? ¿O el 13 más inexistente? ¿O que RPP debería expulsar a Augusto Álvarez Rodrich y a Patricia del Río, a los que se les concede algunos minutos diarios de eventual disidencia? ¿O es que García pretende decirnos que una tan despiadada como imaginaria oposición de los medios lo explica todo, incluyendo los cadáveres de 24 policías y de los diez lugareños de Bagua? ¿No era oposición despiadada la que García reclamaba en contra de Toledo? Y en cuanto a esa surrealista alusión a los blogs, ¿es que quiere decirnos que El Útero de Marita, o Reportaje al Perú, se hacen siguiendo consignas extranjeras que llegan por e-mail lacrado? ¿No sabe García que el argumento de una Internet contaminada por la rebeldía y el descontento es el mismo que emplean los dirigentes chinos o iraníes? ¿¡Dónde diablos está Saúl Peña!?
6)“¿Qué falta a esta inmensa mayoría? –se pregunta García, quien, sin lugar a dudas, se siente su representante-. Actuar, evitar que el monopolio de la movilización y el grito esté en manos de los “antisistema”...enviar cartas a los medios de comunicación, CREAR GRUPOS DE ACCIÓN...” (Las mayúsculas son nuestras, nota de C.H.)
¿Grupos de acción como los que han barrido con la oposición interna en los comicios apristas? ¿Como los que instrumenta el Apra cuando de golpear, amenazar o escarmentar se trata? ¿Ya que no se puede regresar a Haya, regresemos al búfalo Pacheco: esa es la propuesta? ¿Faltaron esos “grupos de acción” en los hechos de Bagua? ¿Ellos podrían haber evitado la tragedia? ¿O es que García, enterrador de Haya en muchos aspectos, cita ahora, de modo implícito, al ideólogo moderno de la derecha peruana, don Víctor Andrés Belaunde y su famosa frase “las masas se combaten con las masas”?
García está mal. Su narcisismo le impide reconocer algún error. Un voluntarismo sonámbulo lo lleva, otra vez, al despeñadero. La corte de adulones que lo sigue como traza y cauda no le hace ningún favor. Este sería el momento en el que el Apra debiera sentarse con su presidente y hacerlo entrar en razones. Pero no hay un solo aprista capaz de esa tarea. La tragedia del Apra es que fue, sucesivamente, un partido perseguido por la derecha, entendido por la derecha y hoy, con García, colonizado por la derecha nacional e internacional. El problema del 2011 no será “el antisistema”. Será que “el sistema” encarnado por García volverá a demostrar que no funciona.
Porque si de sistemas o de antisistemas hablamos, la infección también podría decir que los glóbulos blancos que la combaten son elementos perturbadores y –por qué no-, extraños, casi extranjeros.
Posdata: He regresado de un viaje reparador y me encuentro con dos artículos tremebundos. El primero, el de Alan García, que comento en estas líneas; y el segundo, el de Mario Vargas Llosa, que parece escrito por Eudocio Ravines, que también escribía muy bien y servía tan bien o mejor a la derecha. Después de esta contribución vargasllosiana a la causa alanista y a la satanización del movimiento selvático, ya podemos decir que el gran novelista ha logrado el propósito de todos estos años: pensar como su papá y escribir como su hijo.

jueves, 25 de junio de 2009

Crisis política en Honduras

Una fuerte crisis política parece estarse gestando en Honduras, donde el presidente, Manuel Zelaya, destituyó al jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, el general Romeo Vásquez, y aceptó la renuncia del ministro de Defensa, Ángel Edmundo Orellana.
El mandatario hondureño, quien hizo el anuncio en una transmisión conjunta de radio y televisión, dijo que su decisión respondía a "la crisis generada por unos sectores que han promovido la desestabilización y el caos con el fin de causar serios problemas a la institucionalidad democrática de Honduras, al orden Constitucional y al ejercicio del poder legalmente constituido".
En el centro del debate está el referendo que el presidente desea hacer el próximo domingo, para consultar a los hondureños si están de acuerdo con que, en las próximas elecciones presidenciales, se agregue una urna en la que los votantes opinen sobre la propuesta de convocar a una asamblea que reformaría la Carta Magna y podría permitir la reelección presidencial.
El congreso hondureño aprobó el martes una ley que regula los referendos y plebiscitos y con la que parece haber congelado los planes del mandatario de reformar la Constitución.
Según la agencia de noticias EFE, el ahora ex jefe del Estado Mayor Conjunto dijo que había sido separado de su cargo por negarse a violar la ley.
EFE indica que el presidente "quería que las Fuerzas Armadas brindaran todo el apoyo logístico" para la consulta popular que promueve. El periódico hondureño La Prensa, en su versión de internet, también atribuye la salida del militar y del ministro de Defensa a que no apoyaron la consulta.

Tensión

Durante su intervención por radio y televisión, Zelaya invitó a diferentes sectores de la sociedad hondureña a reunirse con él, en las próximas horas, en la Casa Presidencial para "tomar decisiones en pro del desarrollo y la democracia hondureña".
"Nosotros los que realmente amamos a Honduras no podemos permitir que la democracia siga siendo de unos pocos", señaló el presidente hondureño.
De acuerdo con la prensa local, antes de emitir el anuncio, Zelaya se había reunido con miembros de la cúpula de las Fuerzas Armadas de Honduras.
Todavía se desconoce quiénes serán los designados para ocupar los cargos vacantes.
La nueva ley aprobada por el Congreso impide la realización de consultas populares 180 días antes y después de las elecciones generales. De esta manera, se considera que los opositores a Zelaya en el Congreso han frustrado el referendo del domingo, dado que las elecciones presidenciales serán en noviembre próximo, con lo cual ya no queda tiempo para realizar el plebiscito.
La tensión por la consulta popular no sólo está reflejada en la relación entre Zelaya y la oposición, sino en las propias filas del oficialismo, el Partido Liberal.
En mayo pasado, el mandatario y el titular del Congreso, Roberto Micheletti, cruzaron insultos y acusaciones, después de que el último denunciara haber recibido amenazas de muerte.
"Yo aquí públicamente responsabilizo al Poder Ejecutivo si algo me pasase a mí o a mi familia, a mis hijos o a mi esposa, porque ya basta, porque yo creo que nosotros no tenemos por qué estar sufriendo situaciones de aspiraciones de un trastornado que quiere quedarse con el poder en el país", afirmó Micheletti.
Tanto el presidente Zelaya como su secretario privado Eduardo Reina, negaron las acusaciones.

Dos cosmovisiones para un país

El conflicto que estalló en Perú a principios de junio pone en evidencia una difícil relación entre las empresas multinacionales, el Estado y las comunidades nativas del Amazonas.
Las movilizaciones indígenas que culminaron con enfrentamientos violentos y la derogación de normas sobre la explotación de hidrocarburos en el Amazonas, constituyen el mayor desafío político al gobierno de Alan García desde que asumió en 2006.
Pero más allá de la complejidad de los conflictos puntuales, algo de fondo condiciona todo lo demás: el choque de dos cosmovisiones muy distintas.
Para Pedro Ramiro, investigador del Observatorio de Multinacionales en América Latina (OMAL), los pueblos originarios tienen una manera de entender el mundo muy apegada a la tierra, al agua, a la biodiversidad de los territorios en los que llevan viviendo muchos siglos.
Y esta forma de situarse en el mundo, inseparable de su modo de vida, es algo que no se comprende bien desde la cultura de las grandes ciudades y los países industrializados.

Crisis de representación

El gobierno peruano defiende la necesidad de inversiones para el desarrollo del país y de las zonas en cuestión, en el marco del proceso de implementación del Tratado de Libre Comercio entre Perú y Estados Unidos.
Pero esta voluntad no siempre encuentra la forma de comunicarse con las comunidades indígenas, aunque desde el gobierno en Lima se insiste en que se respetan las instancias de consulta con los jefes comunales.
Para Roger Rumrrill, escritor especialista en la amazonía peruana, la rebelión indígena desnuda el enfrentamiento entre estos dos mundos.
El analista afirma que no sólo el gobierno central está cuestionado por los indígenas, sino también los dirigentes regionales, funcionarios del Estado, que en muchos casos están sospechados de haberse enriquecido de forma ilícita con los cánones que reciben por la explotación petrolera.
Según Rumrrill, el Estado, que debería controlar a las empresas trasnacionales, en la práctica es visto cómo un aliado de estas compañías, tan ajeno como ellas a las comunidades de la selva peruana.

El papel de las multinacionales
Para OMAL, organización creada para investigar el impacto de las empresas trasnacionales en América Latina, la expansión de estas compañías en los años 80 y 90 no ha tenido apenas contrapeso y no se ha preocupado por los efectos de su actividad en los pueblos originarios.
Pero a partir de los reclamos de organizaciones indígenas y campesinos, más activos en los últimos años, las empresas han empezado a prestar atención a la forma en que se percibe su actividad, no sólo en los lugares donde operan, también en sus países de origen.
"Las propias multinacionales han tenido que modificar no tanto sus prácticas, porque sus prácticas no han cambiado, siguen extrayendo petróleo en reservas de la biósfera, en zonas habitadas por indígenas sin consultar; pero lo que sí ha cambiado es la forma en que comunican eso a nivel social", afirma Pedro Ramiro.
Así es cómo aparece el concepto de Responsabilidad Social Corporativa, asociado a las buenas prácticas empresariales.
Pero según OMAL, hasta ahora sólo implica códigos de conducta voluntarios de las empresas, que no tienen control regulatorio real, más que el que puedan imponer los estados.
Para ejemplificar esto, la organización destaca que la inversión media de las empresas españolas en América Latina en proyectos tendientes a reducir los impactos negativos de sus actividades se limita al 1,2% de sus beneficios.

Conflictos latentes
Para Roger Rumrrill el conflicto por la selva peruana no ha hecho más que empezar.
El escritor peruano apunta que el reclamo de los indígenas se centra en devolver a la constitución vigente, establecida por el ex presidente Alberto Fujimori, las garantías de control sobre los territorios indígenas que habían sido reconocidas por primera vez en la ley 20654, de 1974.
Pero Rumrrill alerta sobre lo que él considera una fuente de conflicto latente, y es la división en lotes concedidos para la exploración de hidrocarburos que ya afecta al 70 % del territorio amazónico peruano.
Muchos de esos lotes se superponen con reservas naturales y áreas habitadas por comunidades originarias, y el problema surgirá, dice Rumrrill, cuando las empresas comiencen sus trabajos de explotación a mayor escala.
El presidente Alan García, cuya aprobación popular ha bajado hasta el 21 % a causa del conflicto, defiende la necesidad de atraer la inversión para estimular la economía.
De la manera en que Estado, empresas y comunidades indígenas se comuniquen dependerá el futuro de una región que alberga a pueblos ancestrales y una gran biodiversidad.

sábado, 11 de abril de 2009

Las siete palabras de Jesús (a mi estilo)

Jueves santo. Miles de personas se amotinan en el centro de Lima para recorrer las siete estaciones. Esta tradición recuerda los siete recorridos que hizo el Señor después de cenar con sus discípulos y antes de llegar a la Cruz. Y todos los jueves santos de cada año, las estrechas calles del centro histórico limeño reciben a los fieles empapados de fe religiosa.
Es increíble ver como hasta esta fecha las variopintas costumbres de los limeños destacan sobre el humo del incienso que se levanta en el inicio de la pascua. Es que la crisis golpea y duro. Hay que buscárselas. Los anticuchos, picarones, mazamorra morada, arroz con leche, arroz zambito, entre otros, no podían faltar en este punto de reunión familiar. La Plaza Italia de los Barrios Altos es un claro ejemplo. Las conocidas señoras que salen todos los fines de semana a ofertar sus productos aprovecharon la gran demanda vial por este día y también se unieron al pintoresco ambiente fervoroso. Las típicas palmas se ofrecían en las puertas de las dos iglesias que rodean esta plaza: Santa Ana y San José.
Avanzando más hacia el centro, se empieza a respirar el aroma a multitud: el encuadre de mis ojos cada vez más se llenaba de gente a medida que me acercaba al corazón de la ciudad. Estaba a unos metros de la Plaza de Armas y ya uno tenía que empezar a pedir permiso para avanzar. Llego a la esquina de los jirones Huallaga y Carabaya cuando veo a un puñado de personas forzando por entrar a la iglesia que se encuentra allí, la principal de la capital: la Basílica Catedral. Pude observar como trataban de zafarse un grupo de fieles que fueron interceptados por miembros de la Hermandad del Señor de los Milagros que preservaban el orden (aunque ellos mismos no lo respetaban). Llegaron incluso a agredir a una señora que se logró zafar cuando ya estaba a punto de ingresar a la Catedral. ¿Qué necesidad había? En fin. Por cierto, no sólo no respetaban el orden que ellos mismos tenían que inspirar, sino también a la gente. Cuando pasé de su resguardo y quedé a unos metros de entrar, escuché que uno de ellos le decía a otro, refiriéndose a un par de chiquillas que estaban delante de mí (que incluso estaban con su madre): “¡Qué par de mangazos que se manejan esas chibolas!”. “Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen”.
Era la primera vez que entraba a la Catedral: impresiona por la belleza de su fachada y por su inmensidad y amplitud ya mirándola desde adentro. Pero, a decir verdad, no le noté mucha diferencia con otras iglesias: parece que todas hubieran sido construidas por el mismo arquitecto. Balcones por aquí, altares por allá. En los pasadizos laterales, estatuas de santos encerrados y resguardados por rejas de madera. El principal altar fue lo que me llamó más la atención: hecho de metales preciosos relucientes, se levantaba enorme frente a la mirada de todos. Un acólito daba las primeras palabras de la misa leyendo un pasaje de uno de los evangelios, hasta que se apareció el cardenal Juan Luis Cipriani empezando el acto litúrgico.
Salí después de unos minutos, atravesé la plaza y seguí por el jirón Conde Superunda. Ahí, en la intersección con el jirón Camaná, está la iglesia del Rosario o de Santo Domingo. Aquí se había formado un muro humano. Pasaba por ese momento uno de esos ómnibus que llevan de paseo por el cerro San Cristóbal y casi atropella a una señora con una niña. El muro humano no dejaba avanzar, incluso algunos ladrillos de esa construcción me frenaban el paso y me empujaban. Creo que pasaron quince minutos tratando de zafarme de ese entrampamiento. Volteé a la izquierda por el mismo jirón Camaná y pasé por la iglesia San Agustín que, a diferencia de las otras, no tenía tanta gente afuera
Decidí voltear por el jirón Huancavelica hacia el jirón de la Unión y me encontré con otra muchedumbre que pugnaba por entrar a la iglesia de Nuestra Señora de La Merced. Sí que la gente sigue todas las costumbres de la Semana Santa, porque aquí avanzaban a paso lento, cansino, como recordando los pasos de Jesús hacia el monte Calvario con su cruz. Sin darme cuenta, yo también estaba inmerso en esa multitud. Mi pasión fue padecer los latigazos e hincones de las palmas; los empujones, patadas y pisadas de la plebe; hasta que salí de ese calvario, que felizmente no era el monte.
Me puse a “jironear”. Huecos y tierra en el cruce con la avenida Emancipación, los cuales parecían gritarle al acalde: “Castañeda, Castañeda, ¿por qué me has abandonado?”. Un pollo bailarín en la puerta de un restaurante, una turba de niños corriendo para entrar al cine Excelsior, parejitas por aquí, familias por allá. Llegué a la plaza San Martín (apellido de moda) que luce muy bien iluminada. Me di una vuelta y emprendí el regreso por donde había venido. Fue aquí que se me presentó la Virgen, una diosa frente a mí. Estaba parada dándome la espalda y comprando helados. Su cabello largo y negro parecía el Manto Sagrado que la cubría. Su curvilínea y silueteada figura eran la Pasión de Cristo y la Resurrección de la Carne (¿quién fuera a confesarse para recibir su cuerpo de una hostia?). Decidí acercarme, lentamente. Logré ver su rostro: sus ojos achinaditos y destellantes, sus pestañas arqueadas eran una Navidad para la vida. Me había llenado de valor como pocas veces, estaba muy cerca, cuando de pronto se acabó el encantamiento: salió desde dentro de la tienda un Pilatos y me condenó a la cruz de la dura realidad. Ahora, sólo quiero decirle a aquella ninfa: “Te prometo que hoy estarás conmigo en el paraíso”.
Caminando de vuelta a casa, entré un momento al Metro de Emancipación. Me distraje viendo los libros. Saliendo me compré una bolsa de canchita. Veo la hora: 8 de la noche. Las calles se vaciaban poco a poco.
Al llegar a la avenida Abancay vi que una señora pasaba por el medio de la pista jalando su carretilla de ambulante y con su hijo en su espalda. De pronto apareció más rápido que el viento uno de los inspectores de tránsito y al grito de ¡Hey!, ¡hey!, llegó hacia ella, la guió hacia la vereda y le dijo: “Madre, ahí tienes a tu hijo”. Felizmente que el semáforo estaba en luz roja
Ya cerca a mi casa (otro ambiente) las escenas cambiaban. La gente festejaba la Semana Santa (¿o “Tranca”?) no con la sangre de Cristo sino con la “santa chela que estás en el hielo”. Es que para algunos, como buenos peruanos, la oportunidad es propicia para fortalecer la amistad (¿no, Pilsen?) con un buen tintineo de vasos y risas por doquier. El lema de ellos es: “Tengo sed”.
Así termina este pequeño recorrido personal por las estaciones en este jueves santo. “Todo está consumado”. Después de llegar extenuado sólo me queda decir: “Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu”.

lunes, 26 de enero de 2009

Palestina: el denominado "proceso de paz" y los crímenes de guerra de Israel

El “glorioso” ejército de Israel se ha retirado del todo de la Franja de Gaza, después de asesinar a más de 1400 personas y de herir a más de 5500. Estas cifras no dicen mucho cuando no están unidas a los hechos mismos contra personas indefensas y desarmadas que murieron a manos de esos “valientes” soldados israelitas.
Pero no sólo se mató a unos cientos de milicianos, también se aniquiló a mansalva y con conocimiento de causa a tanto civil indefenso, entre los cuales había más de 400 niños. Se asesinó a mujeres que salían de entre los escombros con una bandera blanca; a niños en la calle acompañando a sus padres tratando de retirarse a lugares más seguros; se asesinó a gente apiñada en una pieza de sus casas destruidas por la artillería y los misiles de los judíos. Se cometieron todas las atrocidades inimaginables por un pueblo que vive recordando las atrocidades de las SS contra ellos durante la Segunda Guerra. Parece ser que los judíos de hoy se han transformado en los mejores alumnos de las SS alemanas. Israel usó armas prohibidas en zonas extensamente habitadas por la Convención de Ginebra como el fósforo blanco que quema y mutila a la gente. Los judíos bombardearon deliberadamente zonas muy pobladas para matar al máximo de civiles, por cuanto en esas zonas eran muy pocos los milicianos. En un principio, el gobierno israelita lo había negado, pero había no sólo evidencias, había pruebas fehacientes de ello y tuvo que reconocer su uso. Familias enteras llegaron a los hospitales con quemaduras de fósforo. Médicos egipcios como el cirujano Amr Abdul Baky afirmó que nunca en su vida había visto algo semejante, tantos cuerpos mutilados y calcinados por el fósforo. "El hospital estaba lleno de sangre y vísceras", dijo.
Dicen los judíos que han comenzado una investigación sobre ese asunto, pero terminará como todas las otras investigaciones que se han hecho hasta aquí: ninguna condenó a los criminales. Todos aparecieron inocentes como las blancas palomas.
Y para rematar a un pueblo bloqueado por mar, cielo y tierra, que no puede ni entrar ni sacar su producción, ahora ni siquiera puede producir. Todas sus instalaciones, todas sus pequeñas empresas han sido sistemáticamente destruidas en aras de la “seguridad” del Estado de Israel. De esa forma no sólo se impide la producción, también se arroja al pueblo a una cesantía total. Entre esas empresas está la mayor planta de procesamiento de alimentos, la única que quedaba funcionando. También una empresa que producía cemento para la construcción. La economía, ya muy precaria con el bloqueo (mucho más profundo y mucho más efectivo que el bloqueo de Cuba), ha quedado en ruinas. Parece ser que el verdadero objetivo de la guerra era arruinar económicamente a Gaza y de esa forma producir el éxodo de sus habitantes hacia países en donde puedan ser acogidos y vivir una vida normal.
Pero también lo que ha quedado en ruina total con estas acciones criminales del sionismo es el llamado “Proceso de Paz”, que verdaderamente nunca ha existido más que en el papel y en unas cuantas reuniones de Abbás (el traidor) con miembros de gobierno israelí para tomar juntos unas tazas de café y, luego, hacer declaraciones para la prensa, engañando así a mucha gente que no entiende de política ni conoce el trasfondo de este asqueroso asunto.
Más de 4.000 viviendas fueron totalmente destruidas y otras 20.000 están inhabitables. Hospitales y escuelas fueron blanco sistemático del bombardeo de los judíos. A eso se sumó el asesinato de personas por soldados israelíes que bromeaban y reían alrededor de sus agonizantes víctimas civiles. Claro está que, Olmert dijo que había llorado por tantos niños muertos, y soltó probablemente algunas lágrimas de cocodrilo, o las simuló para engañar al mundo y aparecer como seres sensibles cuando nada tienen de eso.
Ahora la UE con aprobación de USA y de Israel intenta crear un “gobierno de unidad” entre Fatah y Hamás cuando eso ya no es posible. Cuando ya Fatah no representa a nadie, a no ser a su propia y reducida militancia, porque hasta muchos de sus antiguos militantes y simpatizantes huyen de esa organización para no ser confundidos con los traidores, los delatores, los espías y otras clases de individuos despatriados que no merecen llamarse palestinos.
Fatah se está hundiendo en su propio estiércol, en cambio Hamás surge con mayor fuerza, mayor que antes de la guerra, respaldada ésta por su entereza moral.
Ahora el gobierno de Israel (el único junto al de USA que no reconoce la justicia internacional) ha manifestado que protegerá a sus soldados que hayan cometido crímenes de guerra. Según lo dicho por Olmert, “los comandantes y soldados que estuvieron en Gaza deben saber que están seguros frente a esos tribunales”, es decir frente a los tribunales internacionales. Tienen temor de salir de sus país porque son culpables, tienen temor de que sus nombres sean publicados en internet y que algunos de los soldados con conciencia los delaten.
En todo el mundo hoy se despierta la indignación contra estos bárbaros actos del Estado de Israel. Incluso el relator especial de la ONU sobre los derechos humanos en Gaza, Richard Falk (de religión judía), afirmó que Israel cometió crímenes de guerra en Gaza. Entre otras cosas dijo: "La evidencia de la violación de la ley humanitaria es tan clara que no tengo ninguna duda de la necesidad de una investigación independiente que demuestre que Israel ha cometido crímenes de guerra". El mismo bloqueo de la Franja de Gaza ya es un crimen contra la humanidad. El mismo secretario general de la ONU, Ban Ki Mun, que estuvo de visita en Gaza recientemente se mostró sorprendido del ensañamiento de Israel con la gente de Gaza. Amnistía Internacional y otras organizaciones de defensa de los derechos humanos se han pronunciado categóricamente sobre los crímenes de guerra cometidos por los israelitas. Lo extraño de todo esto es el silencio de Obama, el nuevo presidente de USA, sobre estos crímenes. No ha dicho ni una sola palabra de condena, solo su comprensión de la acción militar de Israel. Aunque pensándolo bien, el silencio de Obama es explicable, porque el cambio de presidente de USA, así sea mulato, chino, negro del todo, indio o de cualquier etnia que sea, sigue siendo el representante de los capitalistas norteamericanos, de los grandes empresarios y por supuesto del Imperio norteamericano que pretende erigirse en el mayor poder mundial y rector de la política y de la economía del mundo. Que tenga o no buenas intenciones, que repare en su país injusticias que existen ya centenas de años, no cambia su esencia, ni su ideología burguesa al servicio de los intereses de la clase dominante de USA.