lunes, 26 de enero de 2009

Palestina: el denominado "proceso de paz" y los crímenes de guerra de Israel

El “glorioso” ejército de Israel se ha retirado del todo de la Franja de Gaza, después de asesinar a más de 1400 personas y de herir a más de 5500. Estas cifras no dicen mucho cuando no están unidas a los hechos mismos contra personas indefensas y desarmadas que murieron a manos de esos “valientes” soldados israelitas.
Pero no sólo se mató a unos cientos de milicianos, también se aniquiló a mansalva y con conocimiento de causa a tanto civil indefenso, entre los cuales había más de 400 niños. Se asesinó a mujeres que salían de entre los escombros con una bandera blanca; a niños en la calle acompañando a sus padres tratando de retirarse a lugares más seguros; se asesinó a gente apiñada en una pieza de sus casas destruidas por la artillería y los misiles de los judíos. Se cometieron todas las atrocidades inimaginables por un pueblo que vive recordando las atrocidades de las SS contra ellos durante la Segunda Guerra. Parece ser que los judíos de hoy se han transformado en los mejores alumnos de las SS alemanas. Israel usó armas prohibidas en zonas extensamente habitadas por la Convención de Ginebra como el fósforo blanco que quema y mutila a la gente. Los judíos bombardearon deliberadamente zonas muy pobladas para matar al máximo de civiles, por cuanto en esas zonas eran muy pocos los milicianos. En un principio, el gobierno israelita lo había negado, pero había no sólo evidencias, había pruebas fehacientes de ello y tuvo que reconocer su uso. Familias enteras llegaron a los hospitales con quemaduras de fósforo. Médicos egipcios como el cirujano Amr Abdul Baky afirmó que nunca en su vida había visto algo semejante, tantos cuerpos mutilados y calcinados por el fósforo. "El hospital estaba lleno de sangre y vísceras", dijo.
Dicen los judíos que han comenzado una investigación sobre ese asunto, pero terminará como todas las otras investigaciones que se han hecho hasta aquí: ninguna condenó a los criminales. Todos aparecieron inocentes como las blancas palomas.
Y para rematar a un pueblo bloqueado por mar, cielo y tierra, que no puede ni entrar ni sacar su producción, ahora ni siquiera puede producir. Todas sus instalaciones, todas sus pequeñas empresas han sido sistemáticamente destruidas en aras de la “seguridad” del Estado de Israel. De esa forma no sólo se impide la producción, también se arroja al pueblo a una cesantía total. Entre esas empresas está la mayor planta de procesamiento de alimentos, la única que quedaba funcionando. También una empresa que producía cemento para la construcción. La economía, ya muy precaria con el bloqueo (mucho más profundo y mucho más efectivo que el bloqueo de Cuba), ha quedado en ruinas. Parece ser que el verdadero objetivo de la guerra era arruinar económicamente a Gaza y de esa forma producir el éxodo de sus habitantes hacia países en donde puedan ser acogidos y vivir una vida normal.
Pero también lo que ha quedado en ruina total con estas acciones criminales del sionismo es el llamado “Proceso de Paz”, que verdaderamente nunca ha existido más que en el papel y en unas cuantas reuniones de Abbás (el traidor) con miembros de gobierno israelí para tomar juntos unas tazas de café y, luego, hacer declaraciones para la prensa, engañando así a mucha gente que no entiende de política ni conoce el trasfondo de este asqueroso asunto.
Más de 4.000 viviendas fueron totalmente destruidas y otras 20.000 están inhabitables. Hospitales y escuelas fueron blanco sistemático del bombardeo de los judíos. A eso se sumó el asesinato de personas por soldados israelíes que bromeaban y reían alrededor de sus agonizantes víctimas civiles. Claro está que, Olmert dijo que había llorado por tantos niños muertos, y soltó probablemente algunas lágrimas de cocodrilo, o las simuló para engañar al mundo y aparecer como seres sensibles cuando nada tienen de eso.
Ahora la UE con aprobación de USA y de Israel intenta crear un “gobierno de unidad” entre Fatah y Hamás cuando eso ya no es posible. Cuando ya Fatah no representa a nadie, a no ser a su propia y reducida militancia, porque hasta muchos de sus antiguos militantes y simpatizantes huyen de esa organización para no ser confundidos con los traidores, los delatores, los espías y otras clases de individuos despatriados que no merecen llamarse palestinos.
Fatah se está hundiendo en su propio estiércol, en cambio Hamás surge con mayor fuerza, mayor que antes de la guerra, respaldada ésta por su entereza moral.
Ahora el gobierno de Israel (el único junto al de USA que no reconoce la justicia internacional) ha manifestado que protegerá a sus soldados que hayan cometido crímenes de guerra. Según lo dicho por Olmert, “los comandantes y soldados que estuvieron en Gaza deben saber que están seguros frente a esos tribunales”, es decir frente a los tribunales internacionales. Tienen temor de salir de sus país porque son culpables, tienen temor de que sus nombres sean publicados en internet y que algunos de los soldados con conciencia los delaten.
En todo el mundo hoy se despierta la indignación contra estos bárbaros actos del Estado de Israel. Incluso el relator especial de la ONU sobre los derechos humanos en Gaza, Richard Falk (de religión judía), afirmó que Israel cometió crímenes de guerra en Gaza. Entre otras cosas dijo: "La evidencia de la violación de la ley humanitaria es tan clara que no tengo ninguna duda de la necesidad de una investigación independiente que demuestre que Israel ha cometido crímenes de guerra". El mismo bloqueo de la Franja de Gaza ya es un crimen contra la humanidad. El mismo secretario general de la ONU, Ban Ki Mun, que estuvo de visita en Gaza recientemente se mostró sorprendido del ensañamiento de Israel con la gente de Gaza. Amnistía Internacional y otras organizaciones de defensa de los derechos humanos se han pronunciado categóricamente sobre los crímenes de guerra cometidos por los israelitas. Lo extraño de todo esto es el silencio de Obama, el nuevo presidente de USA, sobre estos crímenes. No ha dicho ni una sola palabra de condena, solo su comprensión de la acción militar de Israel. Aunque pensándolo bien, el silencio de Obama es explicable, porque el cambio de presidente de USA, así sea mulato, chino, negro del todo, indio o de cualquier etnia que sea, sigue siendo el representante de los capitalistas norteamericanos, de los grandes empresarios y por supuesto del Imperio norteamericano que pretende erigirse en el mayor poder mundial y rector de la política y de la economía del mundo. Que tenga o no buenas intenciones, que repare en su país injusticias que existen ya centenas de años, no cambia su esencia, ni su ideología burguesa al servicio de los intereses de la clase dominante de USA.

miércoles, 7 de enero de 2009

Invasión extra y terrestre

Con respecto a la guerra en la franja de Gaza, el notable César Hildebrandt escribió esta columna el domingo 4 de enero en el diario La Primera. INTERESANTE Y MUY CIERTA:



"Ya están, por tierra también, los que han venido a salvar, en la Franja de Gaza, la civilización occidental que supuró a Bush y encarna la Unión Europea.
Por aire, mar y tierra las fuerzas que documentan a Dios ensanchan a plomo limpio la tierra prometida, esa patria viva que nació por decisión de la ONU y su resolución 181, esa patria exigente que todo lo pide y que, a cambio, sólo exige el exterminio de quienes se interponen.
La estrategia es, como lo subraya Jennifer Loewenstein, directora asociada del Programa de Estudios sobre Oriente Medio en la Universidad de Wisconsin, sepultar el sueño de un Estado palestino.
Israel, en efecto, jamás lo quiso y ahora, con Obama bancado por el lobby israelí que encabeza el radical Steven Spielberg, puede estar más seguro que nunca de que ese sueño-pesadilla (sueño para los palestinos y pesadilla para la derecha israelí) no se cumplirá.
Ayer las fuerzas terrestres del ejército israelí han entrado a no dejar vivo nada que se mueva de modo hostil en la Gaza que tampoco les pertenece, como no les pertenece la Cisjordania que ocupan y donde han construido miles de asentamientos que confirman su imparable expansión, como no le pertenecen el Valle del Jordán ni el Jerusalén Este que detentan a fuego de fusil.
Buena cosecha para ser el primer día: el fuego de artillería de Israel ha volado una mezquita en Beit Lahija, al norte de la Franja, con todos los que estaban rezando adentro. Catorce muertos y 30 heridos, todas víctimas civiles.
Hay decenas de muertos (por lo menos otros 30) que la propaganda israelí describe como “terroristas caídos en acción”. Es imposible creerle a un ejército de criminales. Sería como creerle a Hitler cuando juraba que los sudetes serían la última reivindicación que demandaría a Europa.
Y ya no hablemos de esta Europa, que ayer, a través del checo presidente semestral que padece, justificó la invasión terrestre de Israel diciendo que “es defensiva”.
¿Para esto se apartaron los checos del comunismo de los tanques? ¿Para que un pobre diablo disfrazado de idiota justificara los tanques de Israel y dijera que quien invade se defiende?
Ya son cerca de 490 los muertos y más de 2,500 los heridos. Pero son palestinos. Son muertos consentidos, casi deseados, del todo prescindibles. Son los judíos de 1936, los armenios de 1915, los fusilados de Madrid del 39.
El drama de los palestinos es que su sufrimiento no tiene fin. No hay fecha límite para lo que Israel decida hacer con ellos. Si eligen a Fatah, Abbás los termina traicionando. Si eligen a Hamás, como lo hicieron con el 60 por ciento de los votos en elecciones supervisadas internacionalmente, Israel los ahoga, primero, y los aplasta después.
Si miran a Europa, hallarán el cinismo de siglos. Si miran para el mundo árabe, encontrarán al sórdido Egipto y a las monarquías putrefactas del petróleo y al rey jordano cuyo padre estaba en la planilla de la CIA.
Entonces miran a Siria y por eso son terroristas. Entonces miran a Irán y por eso son terroristas. Y lo dicen, sin rubor alguno, quienes han hecho del terrorismo una doctrina de Estado, una ciencia asistida por las divinas providencias.
La situación de Gaza queda retratada por la descripción hecha ayer por Raji Sourani, voluntario del humanitarismo palestino:
“Los heridos ya no pueden atenderse. Estamos sitiados. A la lista de los muertos hay que añadir noventa cadáveres que no han podido identificarse dado el estado de destrozo en que se encuentran”.
Hamás es fuerte porque surgió en 1987, de la ira acribillada de la segunda Intifada. Y es fuerte porque no se ha vendido ni se ha dejado amaestrar como lo han hecho los herederos indignos de Arafat. Por eso es que Israel está en Gaza: para exterminar a Hamás, el único movimiento que puede hablarle a Israel con el lenguaje que Israel entiende como humano: el de la convicción y el de la fuerza.
Apenas meses después del triunfo de Hamás en las elecciones de enero del 2006, Israel declaró que Gaza era “una entidad hostil”. El plomo y la muerte que hoy caen como una maldición sobre la Franja sólo son la aplicación de una política de Estado: la liquidación de un movimiento y, si es necesario, del pueblo gazauí que lo acompaña.
A eso han llegado Bush, la mediocridad irremediable de Europa y la indiferencia del mundo: a tolerar que la política del medio oriente se haga a costa de montañas de cadáveres y a permitirle a Israel todos los desmanes que el fascismo armado puede cometer.
Y, sin embargo, es posible que Israel fracase. No por debilidad, desde luego, sino por las mismas razones que lo llevaron a la derrota ante Hizbolá en el sur de Líbano. La resistencia de Gaza está por verse y su capacidad de sacrificio también.
“Si el objetivo de la ofensiva es destruir a Hamás, la pregunta más importante es si esto es una meta alcanzable. Si no, los bombardeos no son sólo crueles, bárbaros y reprensibles, sino también absurdos”, ha escrito el famoso pianista y director de orquesta judío Daniel Barenboim, un hombre lúcido que parece avergonzarse de la simpleza asesina de quienes hoy mandan en su país.
“Si, por otro lado, es realmente posible destruir a Hamás con operaciones militares, ¿cómo imagina Israel la reacción de Gaza después de ello? Un millón y medio de residentes de la Franja no se arrodillarán reverencialmente ante el poderío del ejército israelí. No debemos olvidar que antes de que los palestinos eligieran a Hamás, Israel los apoyaba en una táctica para debilitar a Arafat...”, ha reflexionado Barenboim, que fuera esposo de esa celista inigualable llamada Jacqueline Du Pré.
Frente a Barenboim y el heroico pacifismo judío están, claro, los halcones que dominan la escena.
“Patria Judía” es un sitio del Internet que se difunde en todos los idiomas, empezando por el hebreo, desde Buenos Aires. Allí se expresa, sin pudores, el “patriotismo israelí”.
¿Qué decía ayer “Patria Judía”?
Después de llamar terrorista al subcomandante zapatista Marcos por denunciar la masacre de Gaza, “Patria Judía” describía así la matanza de la mezquita en Beit Lahiya:
“Ayer volaron una mezquita que contenía misiles y bombas, mandando a otros diez genocidas palestinos al séptimo cielo del pedófilo... Flor de paliza se les viene encima”.
El pedófilo es Mahoma. Los “palestinos genocidas” eran civiles que estaban rezando.
¿Y cómo trata “Patria Judía” el asesinato del dirigente de Hamás Nizar Rayan en un bombardeo aéreo que mató a su esposa y a sus ocho hijos?
Lo trata de esta manera:
“Otra rata gorda fue a visitar a Mahoma. Israel mata a uno de los principales líderes de Hamás en la Franja de Gaza”.
Debajo de la foto de Nizar Rayan aparece la siguiente leyenda:
“Chau basura, saludos al pederasta de tu profeta”.
Y bajo la foto de la casa destruida del líder de Hamás, la frase siguiente:
“Así quedó la casita de Rayan”.
La gracia de “Patria Judía” es que expresa, sin hipocresías ni antifaces, el discurso de la derecha fascista israelí. La que hoy gobierna ese país nacido como contestación mundial al genocidio nazi".

viernes, 2 de enero de 2009

OCURRENCIAS

Uno que debería ser enjuiciado por un Tribunal Internacional es el ex secretario de Defensa norteamericano Donald Rumsfeld, quien aprobara - y sigue haciéndolo - los abusos cometidos por las tropas norteamericanas en Abu Ghraib y Guantánamo, además de haberles mentido a los ciudadanos de su país para justificar la invasión y destrucción inmisericorde de Irak. Felizmente el próximo presidente norteamericano, Barack Obama, anuncia medidas para limpiar la imagen de su país ante el mundo y restituir los hermosos principios que dieron origen a su nación.

****************************************************************************
Hace años escuché a José Miguel Oviedo contar cómo cada vez que venía al Perú se llevaba de vuelta a los Estados Unidos, en donde ejercía una cátedra, un gran choclo cusqueño que con gran satisfacción mostraba a sus alumnos norteamericanos, que no podían creer lo que veían: un choclo peruano cuatro veces más grande que los que se vendían en los mercados de ese país, que eran minúsculos y desabridos. Eso era antes de que nos enteráramos de los transgénicos, producidos por la química, que tanto elogian algunos aficionados a la ciencia en el Perú, especie que están tratando de implantar en el país y que acabaría con los productos orgánicos que aquí se siembran. Si se imponen ya no podría vanagloriarse Oviedo de nuestros choclos serranos, ni estos podrían competir jamás con los insignificantes choclos norteamericanos.
*****************************************************************************
Soy agnóstico, como creo haberlo afirmado más de una vez, pero eso no me quita guardarles respeto a las diversas creencias religiosas, pese a que a muchas de ellas las considero, gracias a su intolerancia, como propiciadoras de las guerras que se desarrollan en diversas partes del mundo. Pero, como libre pensador, me parece un despropósito que artistas venales como Madonna realicen actuaciones tan gratuitas y ofensivas como las que vi que había realizado en Buenos Aires, en donde apareció en medio de su show exhibiéndose en una cruz, con los más sagrados y dolorosos emblemas del cristianismo (como la corona de espinas) en un acto musical no sólo irreverente sino agresivamente anticristiano. Me gustaría saber si esa guarra haría lo mismo con los símbolos del Islam en un país islamista.
*****************************************************************************
Ni siquiera los zapatos de Charlot, esos que el hambre le hacía intentar comérselos, se hicieron tan inmediata y mundialmente famosos como los que el iraquí Muntadar al Zeidi (el más famoso tirador de zapatos del mundo) le arrojó a George W. Bush, lamentablemente sin acertarle gracias a los inusitados reflejos del presidente norteamericano, que supo esquivarlos mejor aún que su responsabilidad sobre los crímenes que ha venido cometiendo últimamente. Si al menos uno solo le hubiese atinado en la cara, el mundo entero habría celebrado y el buen Muntadar se habría convertido en el héroe de millones de personas que a partir de entonces lo habrían aclamado y reverenciado como un héroe. Ahora, los secuaces de Bush en Irak quieren condenarlo a prisión por ese valeroso acto. ¡Protestemos todos!



******************************************************************************
La prensa y televisión norteamericana y de todo el mundo ha hecho chacota de la más famosa tirada de zapatos del mundo, y ahora internet se llena de personajes inspirados en el valeroso acto del iraquí. No es para menos. Aquí en el Perú, dentro del programa de Educación Física que se imparte en los colegios, se podría implementar un deporte como el de Tirar zapatos , que en lugar de palitroques como en los bolos, incluya los retratos de algunos congresistas notables que merecen un zapatazo en la cara, como el tal Gustavo Espinoza.
****************************************************************************
Ahora ya no se venderán los terrenos del Cuartel General del Ejército en San Borja, que formaban parte de la ola de expropiaciones y apropiaciones pretendidas por el gobierno. Sus ministros y funcionarios no han encontrado forma más práctica y directa de hacerse de recursos que disponer de lo ajeno.
****************************************************************************
Antes el saludo de fin de año en todo el mundo incluía frases de cajón como ¡Feliz Navidad y Próspero Año Nuevo!, con mayúsculas y todo. Hoy en día, gracias a la crisis mundial, al menos la última parte de la frase será imposible de repetir. Creo que muchos, en casi todos los países del mundo, se saludarán con un simple ¡Sálvese quien pueda! Y, como creo que dice la Biblia, muchos serán los llamados y pocos los elegidos.
****************************************************************************
¿Han probado ustedes hacer una consulta en la Telefónica? Sólo podrá hacerla por teléfono, claro, porque esa empresa tan grande y poderosa parece no tener funcionarios sino tan sólo números de anexos a los que comunicarse. Nadie, en empresa de tal volumen, tiene cara, ni oficina, ni escritorio. Es la versión del siglo XXI de Kafka, donde nadie da razón ni responde.