martes, 29 de abril de 2008

¡¡¡CAPITALISMO!!!

Es el sistema de la opresión imperialista
que produce rencor e indignación
y tremendas desigualdades en el país.

Los capitalistas viven en lujosas mansiones,
mientras que los trabajadores en rústicas viviendas;
a veces de esteras, quinchas, adobes y piedras.

Los capitalistas conducen elegantes automóviles,
mientras que las masas campesinas sólo alcanzan
A comer las comidas poco sabrosas como pobres
En sus chozas cadenadas de opresión y sojuzgamiento.

Los genocidas capitalistas derrochan riquezas
en alegres festines y viajes de placer;
mientras, obreros y trabajadores arrastran penosamente
una existencia de miseria y dolor.

Pues todo esto produce en los trabajadores
un estado de lucha y agitación que los lleva
a una revolución gravitante en sus vidas,
a un poder de cambio revolucionario.

Mientras capitalistas y burgueses criminales oprimen
a los campesinos, pueblos y países en lucha,
¡¡habrá gritos de libertad!!

sábado, 19 de abril de 2008

Discriminación en la USMP

El jueves 10 de abril nos enteramos de un hecho injustificable en la Universidad de San Martín de Porres (donde este humilde servidor, algunos ya sabrán, estudia la carrera de Ciencias de la Comunicación). Y fue justo en esta facultad que se dio este acto totalmente contrario a los principios democráticos. La profesora Esther Vargas, conocida columnista y editora de la sección Sociedad del diario Perú 21, fue invitada a dejar su cargo en la facultad. A cambio le ofrecieron el trabajo de redactar manuales de redacción. Así que nuestra profesora estaba contra las cuerdas: o elegía redactar manuales (que no era para lo que la contrataron) o tenía que abandonar su puesto. Esta, por supuesto, es la manera más sutil de decir ¡lárgate! O te vas, o te vas. Y por supuesto, la aludida, con todo el derecho del mundo, hizo pública la discriminación. Las profesoras Marina Cho, directora académica, y Silvia Quintero, encargada del área de redacción, se basaron en el malestar por parte de ciertas alumnas que se sentían incómodas por tener una profesora lesbiana. Después dijeron que habían recibido comunicaciones de los padres, para inmediatamente volver a contradecirse diciendo que habían recibido mensajes anónimos. Sus dudas llevan a la confirmación de que sus "argumentos" no eran lo suficientemente válidos para despedir a una trabajadora sin que ésta haya cometido algún delito grave y a que los prejuicios y miedos internos de ciertas personas conservadoras no son motivo suficiente para prohibirle el derecho laboral a cualquier individuo. Este tipo de cosas no se pueden permitir en estos tiempos donde supuestamente ya no existen los tabúes y se toleran las opciones sexuales de cada uno, en una sociedad democrática, de la cual su principal pilar debería ser el respeto hacia TODOS LOS DEMÁS, hacia la libertad ideológica, política, religiosa, sexual, etc., y mucho menos en una casa de estudios como una universidad, un templo del saber, y que irónicamente "piensa en grande", aunque sus autoridades tengan el cerebro pequeño. Desde este pequeño espacio mi solidaridad y apoyo para con la profesora Esther Vargas y decirle que haremos lo posible para evitar un despido arbitrario, al mismo estilo de este gobierno aprista. ¡¡ABAJO LA DISCRIMINACIÓN!!

*Puedo recibir represalias por haber dado mi libre opinión en este blog, pero como buen periodista, no escribo para caerle bien a alguien o ser su "chupamedia", busco la verdad y la justicia, y denunciar culaquier tipo de actos que vayan en contra de los derechos de las personas, sin importar si la responsable de estos acontecimientos desagradables sea la propia universidad en la que estudio

ATENTADO CONTRA LA CULTURA: REPRESION EN EL JR. QUILCA

Al parecer, nada ya resulta sorprendente. Para la clase dominante, el Estado y las instituciones que representa; el fantasma de la subversión ya no solamente lo encontramos en las marchas, movilizaciones, paros y bloqueos de carreteras, que de forma justa convoca y prepara el pueblo organizado. De un tiempo a esta parte, la paranoia política del gobierno de turno y de las instituciones de "seguridad", se extienden hasta los terrenos del arte y la cultura. Está aún fresca en la memoria la escandalosa censura al artista plástico Piero Quijano, en la Casa Mariátegui -dependencia del INC- hecho que fuera motivado por la requisitoría del Comandante General Edwin Donayre, representante de las FFAA (Junio de2007). Recientemente, hemos sido testigos de la solidaridad manifestada por personalidades, colectivos y organizaciones exigiendo inmediata libertad de los compañeros integrantes de la CCB y de Melissa Patiño, estudiante sanmarquina, cuyo "delito" es ser poetisa, perseguir sus ideales y no traicionar su conciencia. Cuando la "justicia" está al servicio del capital, ¿quién protege a los justos de la justicia? Lo ocurrido sistemáticamente desde hace un mes en el Jr. Quilca es sencillamente indignante, adquiere dimensiones de un absurdo kafkiano,como si se trataran de sucesos inimaginables, pero que acaecen permanentemente en nuestra cotidiana y lacerante realidad. En primera instancia, las provocaciones de una pandilla aprista que llegó a boicotear los encuentros poéticos de la Escuela de Lima, llegándose a agredir a su conductora (14 Marzo). Seguidamente, esa misma noche, se sucede la primera de las intervenciones al Jr. Quilca, que cercaron el perímetro de la cuadra 2, deteniéndose a docenas de jóvenes, y pretendiendo además intervenir el Centro Cultural "El Averno". Posteriormente, dos intervenciones policiacas más. Primero, al Bar Cultural Yakana, precisamente cuando estudiantes de la Escuela de Bellas Artes, inauguraban una exposición, levantándose además,sospechosamente, un acta donde supuestamente se denunciaba el hallazgo de droga en el local (27 Marzo). Segundo, en las puertas del CC "El Averno" se detuvo a todos los integrantes de una tropa de sikuris, entre ellos varios menores de edad (28 Marzo). ¿Con todo esto, a qué juega el actual gobierno y las fuerzas del"orden"? Lo que se busca, lo que se pretende es montar una campaña de desprestigio, es instalar una política represiva de amedrentamiento, persecución y hostigamiento a los artistas del Jr. Quilca, emblemático lugar, que en 20 años de tesonero trabajo se ha convertidoen un importante epicentro de cultura popular. Todos estos hechos, merecen hoy en día, nuestra más profunda indignación y nuestro más rotundo rechazo. Los intelectuales, los artistas, los escritores, los poetas, en fin los trabajadores de la cultura por un Perú Nuevo, debemos solidarizarnos hoy con los compañeros del Jr. Quilca, genuinos artistas que trabajando por el arte y la cultura, también luchan por la emancipación espiritual de nuestro pueblo.

viernes, 14 de marzo de 2008

Uribe, narrador de cuentos

Como el mundo sabe, Estados Unidos invadió Irak con el pretexto de que Saddam Hussein tenía allí un arsenal de armas de destrucción masiva. Se demostró que era una mentira deliberada, aunque Mario Vargas Llosa creyera que era la pura verdad.
Ahora, Álvaro Uribe ha decidido inventar su propio culebrón.
En su afán de echar tierra a su agresión contra Ecuador, anuncia que se han descubierto nexos políticos entre las FARC y el gobierno de Ecuador. Asimismo, asevera que Hugo Chávez ha donado a las FARC 300 millones de dólares.
Lo primero se desmorona fácilmente: las "pruebas" indican, en todo caso, que el gobierno de Quito buscaba contactos con los insurgentes colombianos para fines de carácter humanitario, sin compromiso de apoyo.
Como ha recordado Rafael Correa, presidente de Ecuador, su gobierno en apenas un año desbarató 47 campamentos de las FARC infiltrados en Ecuador. El gobierno anterior sólo capturó tres.
En cuanto a los 300 millones de billetes verdes, la cosa sube a la categoría de cantinflada. Si las FARC son una organización narcoterrorista, con sus propias fábricas de droga, la donación aquella debería parecerle una tacañería.
Algo más, como plantea el Partido Socialista Unificado de Venezuela, si Chávez hubiera donado esos 300 millones, Álvaro Uribe ya no gobernaría. Hubiera sufrido una arremetida feroz y final de la rebelión.
Esto recuerda el caso de Guido Antonini Wilson, el gordo del maletín gordo, a quien "descubrieron" con 800 mil dólares destinados, según información maliciosa, a financiar la campaña electoral de la entonces candidata presidencial Cristina Fernández.
Jaime Bayly desenmascaró al sujeto cuando lo reconoció como el agente antichavista que en el 2002 militaba en la conjura contra Hugo Chávez que urdían Washington y el Opus Dei, y que era amigo íntimo de Carlos Andrés Pérez, el maestro y compadre de Alan García.
Uribe va a denunciar ante la Corte Penal Internacional de La Haya a Hugo Chávez "por patrocinio y financiación de genocidas". Uribe padece de amnesia: olvida que Colombia sufre las acciones de un hombre que patrocina y financia genocidios: George W. Bush.
Las matanzas de capesinos, las torturas que se aplican a prisioneros políticos, los asesinatos de sindicalistas que ocurren en este año 2008 en Colombia, son financiados por ese personaje (y no me lo va a negar, señor Uribe).
Ahora, desde el fortín del imperialismo se ha desatado una ofensiva contra las acciones humanitarias que buscaban liberar a secuestrados por las FARC. Desde allí se conspira para desestabilizar una América del Sur que se le escapa de las manos.
La reunión del Consejo de la OEA ha sido, para variar, vacilante. Pero Ecuador ha llevado la voz cantante. Uribe ha sido desenmascarado como agresor, mentiroso, y peón de un amo extranjero.

domingo, 2 de marzo de 2008

"Carta a Martin Rivas"

Revisando los diarios al día siguiente de la vergonzosa y no sorpresiva actuación del jefe y ejecutor directo de los crímenes cometidos en el régimen del japonés Fujimori, el asesino Santiago Martin Rivas, que negó la existencia de su grupúsculo llamado Colina, encontré la opinión autorizada de la mente más brillante de este país (desde mi punto de vista), César Hildebrandt en el diario La Primera, quien le dedicó una "carta" a esta "piltrafa de ectoplasma" como le dice en su columna. Como siempre preciso y directo, disfuté leyendo este espacio y aquí lo transcribo:
"Mi muy repulsivo señor:
Concentra usted todas las taras morales del Perú. Es usted una dosis homeopática de lo peor de este país. ¿O deberé decir que es usted un amasijo de yerros retorcidos?
No importa como lo nombre. Usted sabe qué linajes de rata lo componen y cuánto se parece usted - por espantoso - a las muertes que planeó y ejecutó.
Hasta ayer era usted un asesino por encargo, que no es poco. Ahora aspira a ser absuelto negándolo todo.
Lo que sucede es que de tanto negar se ha negado usted mismo y de tanto querer borrar huellas imborrables es usted ahora una sombra sin historia y una piltrafa de ectoplasma. Por eso he dudado en escribirle esta carta. Porque ahora no sé si es el asesino serial que en realidad es y será o si ha sido convertido en un libreto de Nakasaki, una ocurrencia idiota de Kenji o la viruta que deja la amnesia calculada de Fujimori, su maestro y guía.

Que usted quiera salvarse de la condena inexorable que le espera negando que existiera el grupo Colina - cuando hay veinte testimonios, un ascenso grupal, una felicitación presidencial, una denuncia documentada y primordial del general Robles, muertos y testigos, fosas comunes y deudos - resulta, en todo caso, explicable. Asesinos como usted suelen maridar el sadismo y la cobardía. Sadismo a la hora de matar a un niño de ocho años o a un periodista vendado en una playa y cobardía a la hora de afrontar su responsabilidad.
Usted, señor Martin Rivas, viene, aunque quizás no lo sepa, de una larga tradición. Esa tradición es la de la cobardía de fabricación nacional (también tenemos cobardías importadas: Fujimori es un ejemplo). En ese sentido es usted un hijo putativo de Mariano Ignacio Prado, el presidente que se fugó en plena guerra con Chile "a conseguir armas y buques en Europa" y que nunca volvió. Esa rata ancestral de la historia peruana es el tatarabuelo de Fujimori, su jefe y su premonición personal, señor Rivas.
Dice usted que lo que le confesó a Jara era un ensayo. Pero se ensaya para decir la verdad, para no perder el hilo del relato, para no dejarse intimidar a la hora de los loros. Así que ese ensayo general - sigo su lógica roedora - era para que usted adquiriera el temple suficiente a la hora que tuviese que dar su testimonio ante la autoridad.
Como será usted de asesino que hasta la putrefacta justicia militar de Fujimori, su jefe, lo condenó por los crímenes de Barrios Altos y La Cantuta (en ese entonces no se conocía todo su pasado). Y cómo será usted de cobarde que ahora dice que sólo hacía análisis de inteligencia, que estaba detrás de un escritorio haciendo tareas administrativas que no sabe precisar, que jamás le disparó a nadie. Poco faltó para que le dijeran "San Martincito", mayor.
Pero lo peor de usted es que pretende hablar en nombre del Ejército. Es cierto que el actual jefe del Ejército es un festivo subdotado mental, pero eso no lo autoriza, señor Rivas, para seguir ensuciando el uniforme de Bolognesi y Ugarte. Ni ocultándose detrás de mil uniformes - como ahora pretende - podrá usted impedir que veamos qué montículo de basura alberga usted en sus entrañas.
No manche a las Fuerzas Armadas hablando en su nombre. No hable usted de patria: la suya es el crimen y la miseria moral. No hable usted del Perú: el Perú que usted concibe es un escuadrón de la muerte haciendo de las suyas ante civiles indefensos.
Y no crea que la gente se ha tragado su teatro. Lo único que ha logrado usted es que el repudio hacia su conducta haya adquirido la muy extraña dimensión de la cuasi unanimidad. Porque ya sabíamos quién era. Pero ignorábamos qué nuevos aportes podía hacer usted a su prontuario de sangre y emboscadas.
Usted ha querido matar a sus difuntos. Con su fallida burla ha vuelto a disparar en la nuca a los que mató en Lima o en Chimbote. Y ha rociado de balas a sus familiares, que esperaban una señal de que usted seguía siendo humano. Sólo ha faltado su compinche "Kerosene" para que la jornada del repase pueda ser considerada completa.
Y no crea usted que Raffo es un buen consejero, Saravá un estratega y Nakasaki el Perry Mason de los Barracones. Mire nomás dónde está Fujimori.
Y tampoco crea que el diario La Razón lo salvará con su "peso mediático". Peso tenía cuando Faisal reinaba y Bressani repartía.
Por último, tengo que decirle que estoy entre quienes no se han sorprendido por su faena. Estaba casi seguro de que usted haría lo que hizo. Y no porque yo sea muy perspicaz sino porque tengo algunos estudios al respecto. Lo que quiero decirle es que, desde el 5 de abril de 1992, modestamente, me especialicé en estudiar a ratas como usted".
Con la debida distancia dictada por la sabiduría, se despide
César Hildebrandt

viernes, 29 de febrero de 2008

Cinismo a sangre fría

Ahora resulta que el Grupo Colina fue un invento de los enemigos de Fujimori y que el capitán Martin Rivas no mató a nadie, sino que es un ensayista.
Sus asesinatos serían, a lo mejor, simples ensayos de asesinato.
Con esas versiones, Martin Rivas se muestra como lo que es: un cínico a sangre fría.
Una de las argucias del criminal consiste en escudarse en el Ejército. Afirma que quienes acusan al Grupo Colina quieren denostar a los militares que derrotaron al terrorismo y en especial a Sendero Luminoso.
El Ejército debería pedir a Rivas que no confunda las cosas: una es el manípulo criminal llamado Colina; otra es la institución de la que formaron parte peruanos prominentes como Francisco Bolognesi.
Además, conviene recordar que la derrota de Sendero se debió en gran parte a los campesinos organizados y orientados por sectores de izquierda.
En todo caso, no fueron los asesinatos por la espalda, las torturas aprendidas en cursos yanquis, las ejecuciones forzadas, las violaciones cobardes, los que ayudaron a despejar la amenaza planteada por Sendero.
Al contrario. Las acciones tipo Colina fomentaron, sobre todo en el sur andino, el odio contra la fuerza pública.
En la audiencia del miércoles, el capitán de asesinos intentó dar lecciones de estrategia militar con afirmaciones simplistas. Dijo, por ejemplo, que la guerra de baja intensidad es sinónimo de guerra contra guerrillas.
En realidad, la guerra de baja intensidad (Low Intensity Conflict) es una concepción de los militares estadounidenses surgida debido a que Vietnam, un pequeño país del tercer mundo, había derrotado al ejército más poderoso del mundo (¡Bendito seas Vietnam!). Su objetivo es, por eso, elaborar estrategia, táctica y arte operativo para derrotar rebeliones populares, derrocar gobiernos revolucionarios y - ¡mucho ojo! - ayudar a gobiernos serviles a Washington.
La guerra de baja intensidad la libran los ejércitos reaccionarios mediante fuerzas de operaciones especiales, fuerzas para asuntos civiles y fuerzas para operaciones psicológicas.
Las operaciones "psicológicas" incluyen, por supuesto, las torturas. En la prisión Abu Ghraib de Irak, el mundo ha visto con horror el sadismo de alta intensidad de esa estrategia.
Esas doctrinas y prácticas inhumanas las asimiló Martin Rivas en la Escuela de las Américas, alma máter de dictadores y asesinos.
Martin Rivas ha mostrado en el tribunal el mismo aplomo con que ordenaba matar y mataba bajo las órdenes del asesino mayor, Fujimori.
No menos asombroso resulta el desempeño actoral del ministro del Interior, Luis Alva Castro, cuando afirma que los campesinos asesinados en Cusco murieron a causa de armas artesanales... ¡que portaban balas policiales de acero!
El cinismo oficial de ayer y hoy tiene el mismo rostro sombrío de la muerte.

martes, 26 de febrero de 2008

Prensa y poder

¿Hasta dónde debería llegar el poder de la prensa? Depende de la prensa. Si hablamos de la prensa que investiga de verdad, que separa los intereses de sus propietarios de la necesidad de servir a la opinión pública, la respuesta debería ser: hasta donde la búsqueda de la verdad se lo permita.
Sin embargo, esa prensa ideal está hoy desapareciendo o se debilita delante de nuestros ojos.
Muerto Jesús de Polanco, por ejemplo, El País, el mayor y mejor periódico escrito en castellano, se debate entre la presión de los sucesores de Polanco por defender el imperio de Prisa y las demandas de independencia de sus ya viejos lectores. Y, claro, aquí cuenta la casi confesión sincera de Juan Luis Cebrián, fundador de El País y siempre consejero de Prisa: "La prensa no puede dejar de ser un negocio rentable".
Eso es cierto. Lo que pasa es que los negocios rentables de las demás esferas no tienen como producto la búsqueda de la verdad, que suele ser tan incómoda y tan explosiva para los negocios más rentables del planeta.
¿Cómo, entonces, buscar la verdad que puede herir a los más poderosos y seguir contando con el favor publicitario y bancario de los poderosos?
Esa es la clave de todo el problema. Y ante ese dilema, la respuesta global de la gran prensa ha sido desactivar lo más que se pueda sus equipos de investigación y, simultáneamente, dirigir esa investigación a escudriñar las debilidades de los políticos - lo cual está muy bien -, pero a costa de no meterse con el poder monstruoso de las corporaciones (el verdadero gobierno de la aldea global).
¿Dónde está la luz al final del túnel? Quizás en periódicos hechos por periodistas, falansterios de la comunicación que vendan masivamente, que puedan prescindir olímpicamente de la publicidad y que sean premiados con el éxito gracias a su demostrada independencia y rigor.
Rigor. Esa es la palabra que a muchos espanta. Porque una cosa es tomar la declaración de un testigo dudoso y convertir eso en un panfleto lapidario para la víctima de turno - eso es lo que se hace con quienes no tienen posibilidad de defenderse en igualdad de condiciones - y otra es investigar con inteligencia y recursos en búsqueda de una verdad generalmente oculta entre malezas y papeles de apariencia indescifrable, entre empresas de paja y tercerías con sede en islas del Caribe. La investigación requiere mucho talento y un poco de dinero. En nuestro medio ambos factores escasean: las universidades construyen preguntadores ingenuos - no investigadores - y a las empresas la investigación les interesa, por lo general, si es libre de gastos y más aún si está dirigida contra algún adversario del periódico.

Y rigor es lo que ha perdido la prensa peruana. Con excepción de Páez, Cruz y Uceda - topos pacientes y exitosos la mayor parte de las veces -, los profesionales de la investigación brillan por su ausencia. Han sido remplazados muchas veces por difamadores de comida rápida, armadores de tramas que no se sostienen en el tiempo pero que pueden impactar en el instante.
Si alguien se dedicara a investigar el verdadero poder del narcotráfico en el Perú, ¿no llegaría a conclusiones sorprendentes? ¿Por qué nunca se investigó la compra de dólares negros de Uchiza por el Banco de Crédito? ¿Por qué no se nos dice cuántas pesqueras han sido alcanzadas por el poder que compra todo? ¿Por qué nunca sabremos cuántos periodistas preocupados por el poder de la cocaína la consumen en abundancia y se sienten omnipotentes e impunes por su inhalación?
¿Se han dado cuenta de que hay gente muy interesada en que nos quedemos con el menú del narcotraficante y asesino Fernando Zevallos, ya condenado a 20 años de cárcel y residente forzado de Piedras Gordas?
¿Cuántos exportadores han sacado coca por el puerto del Callao desde el día en que alguien anuló el control de las supervisoras privadas de aduana?
¿Quién quiere hacernos creer que el narcotráfico es un asunto que atañe sólo a narcos ya encarcelados y a mochileros del Vrae cuando es también un "asunto de blancos" - como se dice en el Perú que Jorge Bruce acaba de describir tan bien -?